domingo, 7 de junio de 2009

For Those About To Rock… FIRE!!!! (AC/DC, Estadio Vicente Calderón,Madrid, 05-06-09)

Hay fines de semana que, por ciertos detalles, sucede que se recuerdan durante mucho tiempo. Los hay que pasan sin dejar huella en nuestra memoria. Fines de semana frenéticos, o nostálgicos. Y por encima de todo, estuvo ESTE fin de semana, que aunó todo lo dicho hasta ahora pero elevándolo a la milésima potencia, que pasa a ser por meritos propios, uno de los mejores fines de semana / concierto / espectáculo de mi vida.

Como muchos sabéis, soy una persona que no puedo vivir sin rock, y en ocasiones como esta, solo me queda pensar que un concierto de estas dimensiones será muy difícil, ya no de superar, si no de igualar, y quitarme el sombrero (en caso de que usara) ante la banda de rock mas grande del mundo, los inconmensurables AC/DC, en lo que fue mi primera experiencia (y espero que no la ultima) con estos auténticos dinosaurios del rock, ya no solo por viejos, sino también por enormes. Y es que, aun con cientos de conciertos a mis espaldas, desde hacia ya tiempo, desde que conseguí mi entrada, sabia que esto no iba a tener comparación posible con nada de lo anteriormente presenciado, ni siquiera comparación con los videos que había visto en internet de esta misma gira.

La espectacular ciudad de Madrid iba a ser el lugar de los acontecimientos, mas concretamente en el estadio Vicente Calderón. Pero la aventura comenzó cuando me encontré, después de una noche de dormir apenas unas pocas horas debido a los nervios, con Rafa, Miriam y Manu, que serian los compañeros inseparables durante todo el viaje.

Después del largo trecho hasta Madrid y después de pasar por el céntrico hostal donde Rafa y yo nos hospedaríamos, emprendimos el tramo final hacia el estadio, llegando sobre las 21:00 a las puertas a través de las cuales conoceríamos lo que es estar cerca del paraíso. Hasta este punto, los que piensen que exagero, es porque no han tenido ocasión de acudir nunca a un concierto de AC/DC y por lo tanto, desconocen en parte la esencia del Rock&Roll en directo, en todo su esplendor y con toda su fuerza. Estoy fundiendo ya el repertorio de alabanzas y esto ni siquiera ha empezado.

Antes de seguir, quiero aclarar que por cuestiones de tiempo, retrasos y demás, nos fue imposible llegar para ver a Lilith y The Answer, las dos bandas que actuaban en calidad de teloneros y por lo que me comentaron varias personas, hicieron buenas actuaciones. La cuestión es que al lado de unos monstruos como son AC/DC, cualquier actuación por buena que sea pierde parte de su brillo. Así pues, me centrare en lo que fue el maravilloso espectáculo que nos ofrecieron los australo-americanos.

Todo preparado, a lo lejos un mastodóntico escenario (sin duda, el mas grande que he visto en toda mi vida) se podía divisar, con dos enormes “paredes sónicas” a cada lado, cada una junto a su correspondiente pantalla por donde se retransmitiría también el concierto, más otra en el centro del escenario. Una inmensidad de cuernos encendidos de rojo abarrotaba literalmente las gradas del estadio, estando la pista relativamente asequible cuando entramos, situación que nos permitió encontrar un muy buen sitio desde, sin llegar a sentirnos como sardinas enlatadas, poder ver y disfrutar el concierto, la locura que llegaría en unos pocos minutos, aunque debido al insultante precio de las bebidas (10 euros por un puto mini de cerveza), tan solo pudimos tomar un vasito para matar el tiempo. Tanto la impaciencia como la tensión (en el buen sentido) se podían cortar una vez la gente lleno cada resquicio del lugar, y no pasaba ni un minuto sin que se escucharan canticos, ovaciones, consignas, gritos, silbidos, oe oes… Y en una de esas… la luz dejo paso a la oscuridad y los nervios se pusieron a flor de piel, mientras para mas tensión (casi Angus-tiosa a estas alturas), se emitía por la pantalla del centro una atractiva animación en donde un satánico Angus intentaba estrellar el tren mientras dos sensuales mujeres intentaban impedirlo. Y así comenzó el sueño. Se abrió la pantalla central, y de detrás se asomo una gigantesca y espectacular locomotora que nos dejo boquiabiertos, pero fue realmente el primer guitarrazo del riff de Rock N' Roll Train lo que desató la avalancha de locura que se había estado acumulando, el primer golpe de batería de Phil Rudd (cuyo instrumento sonó fabulosamente bien durante todo el concierto) lo “encrudeció” todavía mas, y que decir de la salida al escenario del gran Brian Johnson con el “One hot ang... One cool devil”... fue ya sencillamente, cuando todo estalló.

Maravilloso recibimiento por parte del público, y lo mismo se puede decir en la dirección contraria, una banda muy agradecida que se fundió con la gente desde el primer minuto. Hell Ain’t a Bad Place to Be fue el segundo tema de la noche y el primero de la época Bon Scott que sonaría. Los años no pasan en balde, pero sin embargo, no hace falta mas que ver videos de hace 20 años y comprobar que tanto Angus, con ese fuego y esa emoción y por supuesto con su atuendo escolar, Malcolm acompañando excelentemente a su hermano en la seis cuerdas con ese incesante nervio y cabeceo constante, Brian con su simpatía y pasión (aunque en ciertos momentos parecía que su voz estaba algo ronca y se quebraba mas de lo deseado), Phil serio y concentrado y Cliff al bajo con su melena ya totalmente blanca, siguen comportándose exactamente igual sobre las tablas. Subió el ambiente, si eso es posible, otro escalón con el mítico Back in Black, cantado muy bien aunque con un pelín de sufrimiento por Brian. Hasta el momento, setlist idéntico al de hace unos meses cuando nos visitaron por primera vez en este 2009, lo cual solo puede significar alegría y podíamos adivinar que, después de Big Jack, que bajó un poquito la intensidad, aunque sonó muy rockera y hasta divertida, Dirty Deeds Done Dirt Cheap llegaría y arrasaría sobre todo en el estribillo, muy coreado y disfrutado, todo un clasicazo, siendo el único tema que sonó del disco homónimo.

Hago un parón aquí para hablar del sonido, potentísimo y muy alto para llegar a todas las zonas del recinto, pero que al mismo tiempo parece que levanto alguna que otra crítica, sin estar falta de razón, ya que, al menos desde nuestra posición parecía que le faltaba algo de brillo, de cristalinidad a pesar del impresionante equipo de sonido que se podía apreciar, cosa que me confirmó mi amigo Paco que se encontraba en las primeras filas, aunque eso si, de potencia iba sobrado. Quizá algo más de volumen para la voz de Brian y algo más de nitidez para los solos de Angus hubiesen redondeado este aspecto, que a pesar de todo, no emborrono ni lo más mínimo esta fantástica noche. La lluvia que cayo durante unos largos minutos me habría preocupado, e incluso molestado en cualquier otra ocasión, pero en esta lo tenia claro, sabia que aunque cayese un aguacero, yo estaría allí sin moverme ni un centímetro, sin ceder a sus inclemencias, porque esto era algo único, irrepetible, ¡algo de muy alto voltaje!.

Shot Down in Flames representó, aunque no es de mis favoritas, toda una sorpresa bastante inesperada y fue, aparte del tema con el mismo nombre, la única canción de su legendario quinto disco. Llego Thunderstruck tal vez un poco antes de lo esperado, con ese comienzo tan pegadizo por todos conocido e incluso vocalizado por el publico, al mismo tiempo que el AhAhAhAh…. Un temazo en el que es absolutamente imposible dejar de mover el pie a ritmo de los palos de Phil Rudd, quien por cierto, finalmente y a pesar de los rumores que situaban a Chris Slade en su puesto, es quien acompaña finalmente a la banda como batería a lo largo de la gira. Manteniendo el esquema de combinar canciones de toda la vida con las de su último disco (“Black Ice”), que me gusta pero no me apasiona salvo algunos temas, era el turno de la misma Black Ice sonando setentera e interesante, ajustada totalmente a las posibilidades actuales del vocalista, quien demostró disfrutar bastante con ella y ponerle gran sentimiento, al igual que Angus, así que entre ambos hicieron que los nuevos temas, aunque fuesen menos conocidos, sonaran vibrantes y con energía. Llegando ya casi al ecuador del concierto, no hubo ni un solo momento de descanso, pero si un aminoramiento de la marcha con la fantástica The Jack, sacando a relucir la parte mas bluesera de AC/DC y acompañada por un cómico a la vez que teatral striptease por parte de Angus que, a pesar de su edad, da la impresión en algunos momentos que los años no pasan por él e hizo que las cosas se calentaran mas todavía y a su vez, supuso también el comienzo de la mitad mas espectacular del concierto (si, mas todavía), pues cuando comenzaron a escucharse las primeras campanadas que darían paso a la grandiosa Hells Bells, una enorme campana con el nombre de la banda bajo del techo del escenario y el cantante se columpio en ella, simulando hacer sonar él mismo las campanas del infierno y, posteriormente, cantar enérgicamente, pero también moderando las partes mas agudas de la canción, sonando en general impresionante y devolviendo al ambiente la chispa y la caña que habían suavizado con The Jack, para continuar con un autentico trallazo llamado Shoot To Thrill, muy cañera y con la que la banda parecía disfrutar al máximo, aunque no más que un entregado publico que, cuernos en alto y moviendo de cuello sin parar, entre los que por supuesto me incluyo, demostramos estar a la altura de cada tema que salía de sus instrumentos.

Seguidamente, doblete de temas de su “Black Ice” para terminar el repertorio basado en este disco, del cual me da la sensación de que abusaron un poquito a la hora de incluir temas en el setlist, dándole incluso mas protagonismo que a el “Back in Black”, aunque en parte es comprensible su intento de llevarlo al mayor numero de gente posible en vivo.

Me refiero a War Machine y a Anything Goes. La primera no me acaba de entrar, a pesar de que tiene partes pegadizas para mi gusto le falta un puntito mas de velocidad y algo mas de melodía, justamente al contrario que la segunda, tal vez uno de los temas mas comerciales que ha escrito nunca la banda, por lo que ambas, pero especialmente esta ultima, tuvieron una buena acogida. Si es que de todas formas… aunque alguien perdiera un poco el ritmo en esta parte, siempre podía alucinar tan solo con mirar al inmensísimo escenario, o el mar de gente que se extendía por todas partes. Era muy fácil quedar boquiabierto con este concierto, y no solo por la música en sí.

Let There Be Rock es uno de mis discos favoritos de la banda y por suerte pude disfrutar esa noche de varias joyas de este, aparte de las que ya he mencionado antes, Dog Eat Dog fue la mayor sorpresa en cuanto a repertorio de la noche, ya que es un tema que me encanta irónicamente por su sencillez y por su alocado solo que Angus clavó, ¡¡con el paso de la oca incluido!! Aparte nunca la había escuchado cantada por Brian y es poco usual, que yo sepa, en su setlist. Y a partir de aquí, peña, todo fueron auténticos exitazos por todos conocidos que no dejaron tregua, comenzando por la absolutamente imprescindible You Shock me all Night Long, uno de esos temas que transmiten algo especial, una onda cojonuda, te hacen sonreír y disfrutar sin parar. Pues bien, en directo ya fue la re ostia, decenas de miles de personas saltando y cantando (sobre todo el estribillo) al unísono, y uno tenía dos opciones, o quedarse parado presenciando y pasmarse por el momento, o dejarse llevar por el desfase y la alegría. Yo opte por la segunda opción :), sin saber que incluso aun venia incluso algo mejor, pues creo que T.N.T. supuso uno de los momentos álgidos de la noche (y ya van unos cuantos jeje) con una compenetración tanto del grupo como del publico fenomenal con el ¡AH! ¡AH! ¡AH!. Dudo que en el interior de las llamaradas que salían una y otra vez del escenario a lo largo del tema, se pudiera sentir mas calor que el que experimenté mezclado en medio de tal marabunta enloquecida, eso si, siempre respetuosa, entre la que se podía encontrar desde niños que probablemente era su primer concierto (y sin duda uno de los mejores de su vida, por muchos años que pasen) hasta personas que superaban la cincuentena de años, todos como una piña, con un objetivo en común, disfrutar a lo grande… ¡¡y no volver a lavarse los ojos en unos cuantos meses!! Y un motivo mas para no hacerlo fue observar como, a ritmo de los primeros acordes de Whole lotta Rosie (otra que era imposible que faltase) una gigantesca “mujer hinchable” empezaba a tomar forma hasta llegar a un tamaño descomunal, casi hasta el techo del escenario, acorde al significado de la letra tan simpática de la canción, que si no me equivoco fue la mas cañera de todo el repertorio, casi tanto como la siguiente Let there be rock, dejada para la recta final para el desespero e impaciencia del publico (todo en el buen sentido, claro).

La diferencia es que esta ultima fue alargada con una parte final que no hizo sino avivar el tremendo espectáculo que estábamos viviendo, se podría decir que fue la parte de Angus Young, totalmente dedicada a su lucimiento personal y que, una vez mas, nos dejo a todos con la boca abierta. Mayormente fue un gran solo, con partes virtuosas, partes más Blues o más rockeras, otras en las que pedía al público su participación. Junto a todo esto, el pequeño gran guitarrista no dejaba de moverse, y le saco máximo partido a la pasarela que, desde el escenario, se adentraba en el publico hasta llegar a una plataforma donde llegó el clímax del momento, con Angus revolcándose por el suelo mientras hacía hablar su guitarra, y una explosión que liberó miles y miles de cuadraditos de papel volando sobre nuestras cabezas y emblanqueciendo el cielo. Puede que para algunos resultara algo largo y cansino, pero para mi solo hizo que engrandecer el ya de por si insuperable concierto, pues hizo que el publico colaborara sin dejar que se durmieran en los laureles.

Y que grande es el tío, cada vez que se llevaba la mano a la oreja, un estruendoso grito salía de entre la gente. Hasta que por fin, con el típico final rockero, termino el tema, y sin hacerse de rogar, dio comienzo con su guitarra al momento que todos estábamos deseando, el sueño de muchos de nosotros de poder ver, escuchar, y sentir en directo ese pedazo de tema en toda su grandeza. Me refiero, obviamente, al Highway to Hell. Difícilmente se puede explicar con palabras lo que uno puede llegar a sentir mientras suenan sus notas, sus guitarreos, mientras Brian da todo lo que le queda para hacer una interpretación suprema, con sentimiento, como ha de ser incluso en el final del concierto, cuando a pesar del cansancio, también todos los que estábamos abajo la vivimos como si fuese nuestra ultima canción en la tierra, animados mas todavía por las tremendas llamaradas que salían en la pantalla central del escenario. Afortunadamente no fue así xD, pero si que fue la penúltima canción de la noche. El genial, pero a la vez cruel (ya que significaba el final de esta actuación de ensueño) principio del For Those About To Rock era como un anuncio que rezaba: esta es la última por hoy, ¡acabad de destrozar vuestras gargantas, pies y cuellos! Y es que el tema en sí es una autentica declaración de principios rockeros, amén de que puso la guinda al apartado del espectáculo esa noche, con unos grandísimos cañones apuntados hacia el horizonte mientras disparaban al potente grito de FIRE!!! tanto por parte de Brian como del respetable. Y tras una sobria despedida de la banda, fuegos artificiales por doquier, tanto dentro como fuera del escenario, gente riendo, gente llorando a lágrima viva, y gente haciendo ambas cosas a la vez, es algo que no olvidaré en mi vida y que no he visto nunca antes. Poco a poco había que despertar del increíble sueño y hacerse a la idea de que todo había terminado, y con paso lento y cansado, abandonar el Calderón por el mismo sitio por donde, dos horas antes, estábamos impacientes por entrar.

Sin embargo, aunque sin dejar de recordar momentos del concierto, la noche no termino así, y aprovechando que estábamos en la capital, salimos un largo rato de fiesta hasta dar, por fin, cerca de la Plaza del 2 de Mayo, con un garito en el que pude disfrutar de música heavy, desde Helloween, Saxon, Wasp, Metallica, Barón Rojo, Deep Purple… hasta por supuesto, los propios AC/DC. Una vez saciados de buena música (o mejor dicho, cuando nos echaron casi a patadas del garito), y con unas cuantas copas filtradas ,volvimos completamente destrozados, y algo borrachos, al hostal donde dormimos unas escasas 4 o 5 horas, para levantarnos y deambular por Madrid hasta que Manu y Miriam se levantaron sobre las 15:00. Reunidos de nuevo, y tras pasar un agradable momento con gente de la noche del concierto, conversando y tomando unas birras, cogimos de nuevo la furgoneta para emprender, con muchas tristeza al dejar atrás Madrid, el largo camino de vuelta a casa.

Y seria un verdadero crimen por mi parte no mencionar y a la vez agradecer esos momentos tan geniales a toda la gente que vi y conocí este fin de semana y que hicieron que todo fuese, si cabe, mas descomunal aunque soy terrible para recordar nombres (pero vosotros sabéis quienes sois). Comenzando por viejos y no tan viejos amigos: Paquito (el poco tiempo que nos vimos fue cojonudo, ¡Lastima no haber visto el concierto juntos!) Opi (siempre es un placer, nos vemos en Metalway), Cris (¡¡suerte con los exámenes!!) y en especial a Rafa com sempre) Miriam y Manu que hicieron que todo brillara mas todavía. Y por supuesto, también dedico la crónica a toda la gente que conocí allí: Jesús y Gema (espero que cundiese la ensaladilla xD), Jose (¡un saludo para ti, para Vero y para tus preciosas gatitas!), Sonic, Inma, Miguel, Obi… un saludo para vosotros, sois gente EXTRAORDINARIA y os echare de menos a todos :(

Os dejo aquí abajo las unicas fotos del concierto que salieron medianamente bien. Ojala haya una próxima vez con AC/DC en España, porque haré y arriesgare todo cuanto haga falta por volver a ver a una de las bandas mas grandes del mundo y revivir la impresión del momento de este mágico e inolvidable 5 de Junio.


¡Saludos!


_|,,| JaviMetal (Is The Law) |,,|_

1 comentario:

  1. Tremendo el espectáculo que dieron, un concierto imposible de olvidar \\o/A cada momento te dejaban con la boca abierta y, a pesar de su edad, no dejaron de dar caña hasta el último segundo. Impresionante.Per cert, si que va ixir alguna altra foto més o menys bé, ara te les envie, lo que pasa es que una es dels millons de paperets que van soltar i en l\' altra es veuen uns cuernos en mig jejejej

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