sábado, 23 de abril de 2011

Born to Live Forevermore (ManOwaR, 10-4-2011, Sala Riviera, Madrid)

Una noche de concierto de ManOwaR siempre es, a la fuerza, una de las noches más especiales. Si encima es con mi colega Rafa, en una escapada a Madrid (una ciudad que cada vez que la visito me gusta más) y en la sala La Riviera, que tenía muchísimas ganas de visitar… todo esto son alicientes para hacer la noche más perfecta todavía, si cabe.

Tras un corto y poco ajetreado viaje a la capital, llegamos al hotelazo (si la noche iba a ser calidad, había que tirar de lujo jeje) de cuatro estrellas donde nos alojábamos y desde allí tan solo unos diez minutos de pateo nos separaban de la ansiada sala donde solo unas horas faltaban para que empezara el concierto de los Reyes del Metal. Un concierto que ya de por si apuntaba maneras de ser uno de los mejores que iba a ver en mi vida. Larga duración (más de dos horas y media), último concierto de la gira, nuevo equipo de sonido de la banda (sonido más potente y nítido), la sala y sobre todo, el setlist: “Battle Hymns” enterito de cabo a rabo y casi en orden. Recordemos que es la gira de su Battle Hymns 2011, la regrabación de su clásico primer disco que, al margen de si es estrictamente necesario o no, suena totalmente arrollador y  necesitábamos verlo tocado en directo. El resto de temas fueron elegidos por los fans en su página web en una sección creada para tal efecto.

Todavía tuvimos que hacer una larguísima cola para poder entrar a la sala, que con una cervecita se hizo más amena. Había gente de todo tipo y calaña, incluso extranjeros que vinieron de muy lejos solo para poder ver a sus dioses en directo una vez más. La sala en sí no luce demasiado bien por fuera, pero cuando pudimos entrar comprobamos que el aspecto interno es casi inmejorable, con todo tipo de detalles que hacen la sala muy bonita y espaciosa. Por cierto, una cosa que rara vez había visto en ningún otro lugar, el cacheo intensivo y abusivo al que nos sometieron antes de entrar a la sala, me preguntaba que cojones buscarían pero luego en pleno concierto me di cuenta del porque (aunque sin entenderlo).

La cosa es que una vez dentro tuvimos que esperar más de una hora y media de pie para que empezara el concierto, pero tratándose de ManOwaR no me importa en absoluto, y encima habíamos cogido muy buen sitio para ver el concierto, casi delante del todo y ligeramente a la derecha. Lo hice de buen gusto, pero más lo hubiese hecho si no fuera porque determinados altercados provocados por dos o tres gilipollas mantuvieron en vilo a los agentes de seguridad (que se comportaron también como tales, todo hay que decirlo) y retrasaron más todavía el comienzo del espectáculo. Al margen de esto, nombraré un detalle que más de uno recordara toda su puñetera vida xD. Antes de empezar, con las pruebas, dieron un simple toque de bombo y se podía ver a la gente incluso asustada del tremendo mamporrazo sonoro que nos metió. Más de uno se empezó a despedir de sus tímpanos por aquella noche. Lo que es yo, pensé que la sala había reventado o se había partido en dos.

Con el épico sonido de su clásica intro que viene a ser una pieza de la OST de Ben-Hur “The Miracle and Finale” que siempre me pone los pelos como escarpias, porque es increíble y porque se que en unos segundos estaré disfrutando de una magia que ninguna otra banda puede transmitir en directo. Tras aquel “…All Hail… ManOwaR” salieron Donnie, Karl y Joey al escenario colocándose en sus respectivos puestos para que empezara todo con, por fin, su tema de siempre, Manowar, que estalló en la sala justo antes de que Eric, sin duda el hombre de la noche con diferencia, saliera a matar al escenario. Porque otras bandas solo tocan, ManOwaR asesina y lo demostró con creces con los primeros acordes del tema. ¡¡¡DIOS!!! ¡¡¡Que brutalidad!!! El sonido era increíble, impresionante a todas luces, el que pudo abrir la boca de asombro antes de que reventara su cabeza lo sabía: era el mejor sonido que ha tenido la banda en toda su historia. Aunque al principio todavía no estaba perfectamente ecualizado, ya nos daba una perfecta idea de la inconmensurable potencia que iba a tener esa noche que ya empezaba siendo muy especial. Como he dicho antes, tema a tema (salvo este anterior) cayó el Battle Hymns enterito, así que era el turno de la híper motera y rockera Death Tone que supuso la puesta a tono 100% a la audiencia y también la garganta del todopoderoso Eric Adams quien a pesar de ser el último show de la gira (teóricamente debería de estar bastante quemado) estaba haciendo un papelón. Y es que había de continuar así con Metal Daze con toda la impertinencia y chulería de su letra que requiere tonos bastante elevados, aunque por suerte la banda contó en todo momento con un apoyo brutal por parte del publico cuando había que gritar bien fuerte y orgullosos HEAVY METAL todos al unísono. Tan joven que era el concierto pero ya llegábamos a uno de los momentos más increíbles de toda la noche con Fast Taker, un tema que, a pesar de que ya pude disfrutarlo en Zaragoza hace 2 años, me puso la adrenalina por las nubes con ese ritmo tan salvaje a la guitarra (muy bien Karl Logan, excelente) y esa batería tan salvajemente endiablada. Mientras Joey DeMaio continuaba bastante estático en su lugar habitual, Eric se iba encendiendo más y más, sin parar de correr, golpear el micro, gritar tan fuerte como podía…aguantando el tirón y sacando rabia. Esto me encabronó todavía más y fue todo un momentazo de pasión absoluta y si no que se lo pregunten a mis vertebras. Notaba como cada palo de batería y cada bombo retumbaban en mi cabeza de una forma tan bestia que es imposible dejar de hacer el animal.

Shell Shock supuso un pequeño descanso para mi pero no para el pobre Eric, quien con un tema tan difícil tuvo que ponerse las pilas. Y es que como veremos más adelante, fue la noche donde la banda tocó precisamente sus temas mas complicados (vocalmente hablando) de toda su carrera. Y Eric Adams demostró ser un semi-dios, un vocalista increíble que despejo las dudas de todos los que las tenían, llegando absolutamente a todo y esquivando muy pocos trozos, siempre contando con el colchón de un público entregadísimo y apasionado durante las dos horas y tres cuartos que duró el espectáculo. Aunque ya suena casi a estereotipo, “Battle Hymns” es una joya sonora, un capítulo imprescindible para todo aquel que quiera entender el Heavy Metal en su vertiente más pura y  no hay tema malo, ni flojo, tan solo depende de los gustos personales. Y para mi gusto, Dark Avenger es su mejor tema. En esta ocasión se eligió la narración a cargo de Christopher Lee (que es quien narra en la nueva versión) en lugar de la clásica narrada por Orson Welles. La verdad es que yo prefiero la original, pero la gira era en honor del nuevo disco. Quitando este detalle, el tema estuvo compacto y contundente, fantástico, con un ritmo creciente de intensidad que te hace cerrar los puños al final de la historia y más todavía con la grandísima interpretación del HOMBRE de la noche, Eric Adams. Su grito en la parte central del tema fue para arrodillarse y quitarse el sombrero. Junto a este último, otro momentazo espectacular de la noche fue, como no podía ser de otra forma, la grandiosa Battle Hymns, un himno gigantesco que hacía un buen montón de tiempo que no veía en directo. Aquello fue increíble, como dice la canción: “Ten thousand side by side” a un lado y al otro los fans de ManOwaR, como transformados en guerreros hacia la batalla gritando “¡¡Kill!!” y “¡¡Victory!!” acompañando a Eric, que con gritos agresivos y cortantes marcaba las consignas. DeMaio haciendo sus virguerías al comienzo, Karl clavando el solo y cada acorde que sonó y con el siempre aliciente de contar con Donnie Hamzik, batería (en su día de estudio) que grabó integro el Battle Hymns. Impresionante. Todo el mundo debería ver con sus ojos y sentir con todos sus sentidos lo que se vivió en aquel momento, los pelos como escarpias y cuando llego la parte lenta, puños al aire y más de una lagrimita de escaparía.

El concierto también iba ganando en emotividad y había un motivo muy particular para esto. Hace pocos días había fallecido un gran batería, una gran persona y un verdadero hermano del Metal el irrepetible Scott Columbus, en extrañas circunstancias. La banda le dedicaría un par de temas más adelante a su memoria, también los discursos de Joey de aquella noche fueron conducidos a su recuerdo. Este último no pudo dejar de reflejar su dolor por la pérdida de un amigo en toda la noche, estando bastante serio y mostrando poco movimiento. Sin embargo, cada vez que habló sus palabras fueron fuertemente aplaudidas por la gente. Supo ganarse a todo el mundo con discursos cortos y concisos, al igual que los solos de bajo, pero lo que estaba claro es que aquella noche Scott, desde el Valhalla vivió el concierto con la misma intensidad que todos los que estábamos allí.

Terminado el “Battle Hymns” hubo un punto de inflexión en el concierto, un punto y seguido marcado por el tremendo solazo de Karl Logan, recorriendo el mástil a la velocidad de la luz y haciendo auténticas virguerías, tapping, tocando por delante y detrás del mástil… en fin, dejándonos patidifusos como el grandísimo guitarrista que es, tocando partes del My Spirit Lives On y alguna improvisación.

Ya no es tan sorprendente que la incluyan en el setlist, porque Brothers Of Metal ya se ha convertido en parte fija de este pero igualmente imprescindible, es uno de los temas que mas mueve a los fans, que más nos une al gritar el estribillo, que más calor nos da. Como siempre sonó un tanto ralentizada con respecto al disco, pero tampoco por este motivo pierde fuerza y la que le falta se la imprime el musculoso vocalista sin duda.

Blood Of My Enemies fue otra dura prueba que Eric superó con creces. El último estribillo con esos agudos tan sobrecogedores le vino algo justito pero supo dejar satisfecho a todo el mundo, cuando incluso me da por pensar que se estaba esforzando incluso por encima de sus posibilidades. Comenzaba la segunda parte del concierto, junto a estos dos, muchos más temas clásicos de toda su carrera.

Hay que ver. Tan solo había pasado una tercera parte del concierto y la banda continuaba estando tan al 100% como en el primer tema, veloz, contundente y agresiva y con un sonido ya absolutamente perfecto, más estable que al principio, sin tanta presencia de los bajos (que al principio se comían parte de los restantes instrumentos) pero con la misma potencia y sobre todo, cristalinidad y nitidez.

Si hay un tema que siempre me ha gustado mucho mas en directo que en el "Hail to England" ese es Kill With Power, otro imprescindible y menos en una noche de temas míticos como la que estábamos viviendo. Se le dio mucho juego a la iluminación en este tema aprovechando el frenético ritmo que le imprimió Donnie a los palos. Karl Logan también hizo de las suyas sobre el escenario, carreras de aquí hacia allá y sin dejar de tocar como un puto jefe. Eric, una vez más, bordó el tema en todos los sentidos. Otro tema castiga-garganta.

Otro par de clásicos que se habían descolgado últimamente del setlist (obviamente, nunca pueden estar todos) son Fighting the World y Sign Of The Hammer. El primero es el mejor ejemplo de que un tema sencillo técnicamente puede ser el más efectivo, la gente se lo tomó como una bomba y el estribillo no dejaba de resonar con fuerza en La Riviera, con un gran espíritu de gloria, unidad y majestuosidad, al mismo tiempo que dio un pequeño respiro a la banda y sobre todo a Eric cuyo cansancio empezaba a ser evidente, aunque de momento no hubiese flaqueado lo más mínimo su torrente de voz. De forma desafiante, los tres músicos (Eric, Joey y Karl) se arrimaban al mismo paso de forma desafiante hacia el público, como han hecho siempre para proclamar a los cuatro vientos que nunca cambiarán y que siempre tocarán con la intención de hacer estallar nuestras cabezas. Sign of the Hammer impecable de principio a final, potente y agresiva. Joey, acalorado, dio los primeros acordes y Eric se encargó de cerrarla como se merece. La señal del martillo fue omnipresente entre el publico demostrando el orgullo que produce escucharla en vivo y la fidelidad irrompible hacia la banda.

Joey salió a escena. Tras unas palabras en español, esta vez decidió expresarse la mayor parte del tiempo en su idioma, supongo que para no expresar incorrectamente algo tan importante como el recuerdo a su gran amigo y hermano Scott Columbus. En su honor fueron interpretadas las dos siguientes.

Gates of Valhalla fue tal vez la gran sorpresa de la noche, aunque ya había sido llevada al directo en su anterior concierto en Rodahal, Países Bajos. Su presencia tenía, tanto por esencia como por letra, una intención clara: honrar al bueno de Scott y como dijo Joey, así lo hubiese querido el, aunque era muy duro estar de fiesta en esa situación. Uno de los momentos más emocionantes e inolvidables. Tanto Karl como Joey guardaban el tempo perfectamente. El comienzo como siempre fue estremecedor, con Eric haciendo su papel a la perfección, aunque hay que anotar que nada más comenzar se le quebró la voz; pensé que debido al cansancio que empezaba a manifestarse, pero después, cuando las lágrimas empañaron sus ojos durante Heart Of Steel vi que claramente se debió a la emoción del momento y es que nunca lo había visto tan emocionado como en aquel momento. Como pudo, aguantó la rabia y el dolor y nos obsequió con una balada (uno de mis temas favoritos de siempre de la banda) llena de sentimiento y orgullo, excelentemente interpretada por toda la banda en general. En cualquier caso, también el cansancio hizo mella en su voz.

Segunda salida de Joey al escenario, con otro pequeño discurso pero centrado en sacar humo de su instrumento, tocando de paso la rapidísima adaptación de bajo William’s Tale.

Disfrute como un cerdo en la siguiente Metal Warriors (sabía que no podía fallar en España) a sabiendas de que la iban a tocar (no pude resistirme a ver setlist anteriores jeje) puro Heavy Metal con mayúsculas, incontestable e ilimitada, casi tanto como la voz de Eric, quien tras unos momentos de incertidumbre pareció disfrutar de una segunda parte de renacer absoluto. Curiosamente la canción la tocaron como la suelen tocar en directo y también en disco, es decir, empezando de la primera forma y a mitad haciendo el parón instrumental correspondiente para dejar sola a la voz. Magnifica y con un sonido increíble que realzaba cada instrumento y los cuchillazos vocales de Eric. Una auténtica fiesta se desató con The Gods Made Heavy Metal un estribillo fácil y todo un himno para nosotros los fans acérrimos e inseparables de la banda. Ellos son los propios dioses, y ellos trajeron el Heavy Metal más puro a la tierra. Como digo, una auténtica fiesta donde hasta Joey DeMaio pareció salir de su estado de semi-hibernación para unirse al gran alboroto que se montó en poco tiempo, el gran final se iba acercando y dicho desfase no hizo sino aumentar con el Hail and Kill, que marcaba el comienzo de una serie de temas en los que el vocalista habría de poner toda la carne en el asador si quería terminar el concierto como solo él puede hacerlo. A pesar de que en directo pierde algo de velocidad, creo que la energía que desprende el tema es asombroso si tenemos en cuenta también el griterío de la gente ¡¡HAIL AND KILL!! La parte final fue tremenda, autentica fuerza ilimitada por parte de toda la banda y del público, una locura. Y que no pare la velocidad y la caña. Empalmando temas sin respiro, temas tralleros que no nos dejaban descanso. Menos mal que la sala está bastante bien acondicionada con aire y el hecho de no haber humo aliviaba un poco el calor que se estaba viviendo aquella noche irrepetible allí. Ambas de su “Warriors of the World”, dos de sus mejores temas, House of Death y Hand Of Doom sonaron a continuación destrozando por completo nuestros cuellos. Siempre lo digo, House of Death me parece un tema absolutamente de directo, y es que Karl le da una ambientación con esos acordes limpios tan frágiles sobre el atronador y potente doble bombo que crea un contraste alucinante, todo para que, al llegar al estribillo, los desgarradores gritos de Eric destrocen el estado de calma y creen la locura más absoluta. Yo al menos fue uno de los que más disfrute. Gran profundidad en la parte más lenta, cantado con voz limpia y sin distorsión. Lo de Hand Of Doom, directamente, no tuvo nombre. Sonó absolutamente destructora. Si bien en el anterior concierto fue uno de los temas que menos destacó para mi gusto (al ser elegida para abrir el concierto) esta vez se salió por todos los lados. Ese solo rapidísimo de Karl junto con el constante doble bombo dio paso a la voz en plan satánico de Eric creciendo poco a poco en tono durante el estribillo. Hizo un papel tremendo. Pero sin duda lo que me dejo a rombos fueron los efectos sonoros, una pasado el solo. Ese… derrape sonoro, ese… cuchillazo violento que da la canción, en directo fue IMPRESIONANTE, es que no he escuchado nada igual en mi puta vida, os lo digo en serio. Parecía que de un momento a otro iba a aterrizar un jodido avión sobre nuestras cabezas. Casi te trasladaba a otro mundo. ¡¡Y no acaba aquí la cosa, no señor!! ¡¡Por fin han recuperado uno de mis temas favoritos para el directo!! No os podéis imaginar la caña tan salvaje que dio The Power en directo. Doble bombo a todo trapo y un Eric totalmente renacido cuando parecía que había llegado a su límite (yo, sinceramente, no se donde está, ni siquiera si existe). Un portento vocal y una resistencia inhumana, eso es lo que demostró en toda la noche. Los punteos de bajo de Joey DeMaio te llenaban el espíritu y la letra del tema, agresiva, invitándonos siempre a ir un paso por delante y mearnos en las tumbas de nuestros enemigos, como debe de ser. La energía que se contagia a un público sumido en una locura de empujones e incluso mosh, nunca había visto un concierto de ManOwaR con un público tan desfasado.

Warriors of the World, un himno con mayúsculas que no puede faltar ya en ningún concierto (para que algún gilipollas aun diga que la banda vive de rentas) fue el momento en que más animado vi a Karl con su instrumento, vibrando cada segundo, sonriente y animándonos a dar palmas y saltos. La verdad es que con lo caliente que estaba la peña este tema fue el detonante. Fue tan perfecto todo que en mi opinión, esto fue un tema para incluir en DVD, puño en alto y coreando el estribillo a grito pelado.

Esto se llama salir a ganar, señores, a callar bocas que no paran de hablar mierda sobre ellos. Entradas agotadas y no hace ni medio año que nos visitaron. ¿Quién tiene huevos de decir ahora que nunca vienen solos porque no llenan? ¡Basura! Lo único que veo yo incluso es que habrían de tocar ya en un recinto mucho más grande, porque los lugares donde tocan últimamente se les quedan pequeños ya.

Cuando Joey cogió su bajo y comenzó a repicar las cuerdas con un ritmo desenfrenado ya pudimos intuir que se acercaba el final con Black Wind Fire and Steel, tocada como siempre con gran velocidad (no puede sonar de otra forma este temazo) y un Eric… ¡¡¡pletórico!!! Sin parar de recorrer el escenario, izquierda, derecha, centro, adelante, atrás, gritando, rabiando, incluso en la parte más gritona se salió, sin ningún problema. Estoy seguro de que hizo más de lo que realmente podía dada la altura a la que nos encontrábamos del concierto, pero ya se sabe que ManOwaR siempre han dado todo lo que han podido por los fans y esta vez no iba a ser una excepción. Hasta en el fondo de la sala donde la gente parecía más rezagada se armó la de Troya.

Esta vez si que sonó, aunque no en directo (para mi fue lo único que separó a este concierto de la perfección absoluta del de Zaragoza 2009, esto y quizá que se dejaron en el tintero Kings Of Metal, que si habían tocado en otros países) The Crown and the Ring, su gran obra maestra, su eterno "grand finale" que posee dos significados llenos de tristeza. El primero es que se termina el concierto, que se despide con el puño apretado contra el pecho y una emoción indescriptible, casi al borde de las lágrimas. El segundo significado es que no volveré a vivir algo parecido hasta que ManOwaR se dignen a honrarnos de nuevo con su majestuosa presencia.

Todos. Ahora mismo. Rendid pleitesía de rodillas a los REYES DEL METAL.


_|,,| JaviMetal (Is The Law) |,,|_

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