miércoles, 6 de abril de 2011

Cuando la música se convierte en arte (Dark Moor, 02-Abril-2011, Sala Gamma, Murcia)

Este sábado acudí a mi querida Sala Gamma para ver un concierto muy especial y esperado, de alguien que nos lo debía. Ese alguien es la banda Dark Moor, y la razón es la cancelación de su anterior concierto de la gira de su disco Autumnal que finalmente no pasó por Murcia, debido a extrañas circunstancias y suponiendo todo un jarro de agua fría. Esta vez por fin pude verles en la gira de su actual disco, el “Ancestral Romance”, una auténtica maravilla que lo tiene todo para triunfar y así debiera ser. El concierto fue, como siempre es habitual en esta banda, un auténtico placer para todos los sentidos y es que por gente así vale la pena recorrerse el país entero. Injustamente, no todo el mundo piensa como yo y la entrada se preveía bastante pobre y eso que venían acompañados por tres buenas bandas: los ilicitanos Safer (metal sinfónico), Iron Curtain (Speed / Thrash de la vieja escuela) y Dagorlath (power metal melódico). Estos últimos tuvieron el detallazo de repartir entre la gente que estábamos fuera, una vez terminado su concierto, un cd con una demo de dos temas que, por cierto, suenan bastante interesantes si te gusta el género (que es mi caso). Una gran idea para promocionarse, si señor.

La cosa es que para lo poco que veo a mis colegas de Murcia al final me quedé fuera charlando y no entramos antes de Dark Moor, quienes por cierto, estuvieron largo rato ensayando antes de que todo empezara. Al final nos reunimos allí unos cuantos. Siempre es un placer ir a vuestra tierra de concierto, os portáis de puta madre. Saludos desde aquí a Opi (mil gracias por la camiseta tío, ¡¡¡la llevaré con orgullo este Domingo en Madrid!!!), Sergio, su chica Gloria, Ángel y su chica, Victoria.

Parece ser que las cifras oficiales hablan de unas 100 personas que acudieron esa noche a ver el concierto que llevaba por título “Una jodida noche de Metal”. Ya cargaditos de alcohol entramos a la sala y se respiraba muy buen ambiente como suele ser habitual por allí y por supuesto, nada de humo, como dicta la puta ley anti-tabaco. No tardaron ni diez minutos en apagarse las luces para ver aparecer en el escenario a los chicos de Dark Moor que vienen con un disco bajo en brazo realmente impresionante. Siempre es lo mismo. Piensa uno: con este disco es imposible que se superen a si mismos. Y lo vuelven a hacer una y otra vez. Si Autumnal era ya de por si una joya, para mi Ancestral Romance le da otra vuelta de tuerca, 100% Dark Moor y 100% elegancia y saber hacer. Antes que nada, comenzó a sonar la pequeña introducción del tema que encabeza la lista del último disco, llamado Gadir, un inicio previsible, pero no por ello menos elocuente y hasta necesario diría yo, pues solo por este tema ya merece la pena comprar el disco, han parido una auténtica obra maestra así, para empezar. Lo cierto es que ya no podía esperar más a saber como sonaría en directo. Vaya comienzo, con la batería de Roberto Cappa sonando por todo lo alto, bastante alta y con bastante calidad. Uno a uno, tras el griterío de la gente fueron entrando uno a uno los instrumentos. Alfred fue el que más se hizo de rogar, pero cuando llegó su turno demostró estar en una forma excepcional, calentando al principio, evitando forzar en las partes altas pero sencillamente matando en los graves. Continuaron, no con Wheel Of Fortune como estaba previsto según el setlist, sino con una tralla descomunal de la mano de Alaric de Marnac, una de las canciones más tenebrosas y agresivas que han compuesto en toda su carrera junto con Death. Ahí estuvo en primera línea el sonido de la batería de Roberto que, a mi parecer, tuvo un gran protagonismo en el show, pero sobre todo fue en los temas más rápidos, que más requieren de percusión, donde se lució como él solo. Grandísimo papel del vocalista también, sobre todo en el estribillo, ¡qué potencia!

Por el momento, desde donde estábamos situados, la orquestación disparada sonaba bastante bien, sin entorpecer la presencia de los instrumentos, escuchándose bastante claros todos ellos. Creía que la iban a guardar como uno de sus últimos cartuchos, pero no fue así, ya que todo un single como Before the Duel, única representación del “Beyond the Sea”, sonó acojonante por parte de todos, pero fue Alfred quién más me gustó, no solo por la energía y potencia con que la cantó, si no por como se movió y actuó sobre el escenario. Del final ya hablaré más tarde, porqué fue sorprendente. Otro single en caer, esta vez de su Tarot, The Chariot que aunque no la considero su mejor single, es un tema muy sencillo que engancha y muy bien orquestado por el gran Enrik. Un poco más le costó calentar a este último, líder de la banda y maestro de la guitarra, quien falló alguna que otra nota al comienzo en los solos, pero que bordó completamente el resto del show. Desde luego, cambiando de tercio, da gusto ver como ha influido la entrada de Mario, el bajista de la banda, en el sonido de los temas en directo. Da un color a los temas de discos anteriores que no tenían antes y hace destacar de esta forma su instrumento a nivel sonoro, porque a nivel visual no hace falta ni que se lo proponga. Increíble el espectáculo que es capaz de dar con su bajo, boquiabierto se quedó más de uno al verle actuar. Ya casi acercándonos al ecuador del concierto, levantaron el acelerador para ponerse en plan suave, con una balada preciosa, de lo mejor que han compuesto nunca: Tild at Windmills, aunque no fue la única, pero a mí con esta especialmente consiguieron ponerme los pelos de punta, con ese inicio con flauta y creciendo poco a poco en tempo. El estribillo invitaba a participar, para continuar después con otra del Ancestral, Ah! Wretched Me, basada en la vida es sueño del escritor Calderón de la Barca, que han convertido en uno de los temas más técnicos y rebuscados que han compuesto en toda su carrera. Inicio atronador de Roberto haciendo auténticas filigranas con el doble bombo, tremendos solos de Enrik y Mario y unos cuantos cambios de ritmo rozando incluso en ocasiones un estilo un tanto progresivo. Gran trabajo de Alfred que, sin embargo, parecía un poco descolocado con esta.

Creo que uno de los momentos claves del concierto, quizá ya pasada la mitad, llegó con Mio Cid la canción que narra, siempre siguiendo el estilo tan personal de Dark Moor, las andanzas del emblemático Rodrigo Díaz de Vivar, más conocido como el Cid. A parte de que la orquestación sonó muy bien (repito, desde donde yo estaba al menos) el publico colaboró tanto en las partes cantadas como animando en las instrumentales. El final, con Alfred cantando en castellano acompañado de la melodía medieval que cierra el tema fue tremendo (ahí nos hicimos notar, Ángel xD) y muy bien recibido. La que eché un poco de menos y que finalmente no cayó fue la extraña y divertida Just Rock (aunque estaba en el setlist). Para los que se lo pregunten, si, también hubo solos para todos los gustos, tanto de cuerda como de percusión. En el primero, la clásica competición entre Mario y Enrik, quien ahora tiene un rival a su medida jeje. Para el solo de batería, Mr. Roberto Cappa que hizo temblar la Sala Gamma a base de virtuosismo puro y duro a los palos, ¡había que ver como temblaba la batería! Además, ambos tuvieron la duración justa, para dejar a todos contentos. Por cierto, al final no hubo versión clásica como es habitual en sus solos (emulando a John Williams o Yngwie Malmsteem), sin embargo, si que cayó más tarde Fire Ritual Dance, su particular versión de un tema clásico del compositor español Manuel de Falla.

Para mi fue la mayor sorpresa de todo el concierto. De repente, comienza a sonar Nevermore, de su "Gates of Oblivion ", que hacía muchos años que no veía en vivo y que empalmó con ese trallazo, esa obra maestra (y single) llamada From Hell de su "Dark Moor" homónimo. Una tercera canción se unió al medley pero ahora mismo se me escapa cual fue. Alguno se preguntará, ¿cómo se las arregló Alfred para salir airoso? ya que es evidente que su voz ha cambiado mucho a lo largo de los años que lleva al frente de la banda y ya no puede utilizar registros tan exageradamente altos como al principio. Pues sencillamente bajando (bastante) de tono los temas, lo que por una parte los hacía un tanto irreconocibles a primera escucha pero por otro me parece una idea genial para poder recuperar de nuevo para el directo tantos y tantos temas geniales e imprescindibles que tienen en su haber, así que cuentan con mi apoyo si deciden hacerlo así. No recuerdo a que altura fue, pero como regalo de cumpleaños para una chica que había entre el público tocaron Faustus, de su anterior obra, que por lo visto no iban a interpretar en principio. Y vaya tralla señores. Entre el estruendo que armó Roberto a la batería, los nuevos arreglos de Mario y un Alfred en estado de gracia, fue apabullante, además de uno de los momentos de mayor movimiento entre los pocos que éramos allí bajo viéndoles (pocos pero bien avenidos, como se suele decir). A la banda esto le dio igual, ya que tocaron como si lo estuviesen haciendo para 20.000 personas (que es lo que realmente merecería esta banda, pero la vida en el metal es sumamente injusta) animando sin parar y dejándose la piel en cada tema. Otra de su “Autumnal”, For Her, una pequeña obra maestra en si misma con una composición que hereda lo mejor de las bandas sonoras de las películas épicas de los años 50-60. Me pareció muy acertada su elección de los temas de este disco, ya que a todo el mundo le hubiese gustado escuchar Swan Lake, pero esta era demasiado larga para el poco tiempo del que disponían. Para ponerse románticos (los que tuvieran novia, claro xD) dos temas a continuación con la palabra Love en su título. Lovers, por supuesto, que nunca suele faltar en sus directos, fue muy canturreada entre el público. La interpretación de Alfred fue buenísima, por cierto. Otra, menos dulce y más trágica por la historia que cuenta, fue Love From the Stone (single de su último redondo y que, aparte de ser un GRAN single, cuenta con el mejor videoclip que han grabado en su historia). Aquí la voz del vocalista gaditano me pareció que sonaba un tanto baja (de hecho, la banda tuvo algunos problemillas de sonido durante el concierto) pero no se le notaba cansado en absoluto, ya que acompañó al tema de una gran teatralidad en su actuación. Ni a él ni a Enrik, que continuaba emocionándose a saco con cada nota que salía de su guitarra, así como también haciendo coros.

No podía faltar (el público no lo hubiese permitido jejeje) su versión musical del poema de Espronceda La Canción del Pirata, que han adaptado con idéntico título para un tema de su “Ancestral Romance”. Por supuesto, la gente se sabía la letra de pe a pa y a Alfred se le notaba comodísimo cantando en su idioma nativo, dando las notas de pecho con una potencia notable. Fue de lo más esperado del concierto y me encantó la fuerza que tuvo. Amenazando con dar la actuación por terminada, salieron unos minutos para volver con las fuerzas renovadas con On The Hill of Dreams, el single que les faltaba, también muy esperada y que se reservaron para el final. Pero el Final de verdad no llegó con ningún tema ultra-cañero, ni con ningún rescate de tema antiguo, sino con toda una sorpresa que puso la piel de gallina, me estoy refiriendo a A Music in my Soul, por supuesto, para mi el mejor tema de su último redondo, un tema absolutamente estremecedor de los que casi te obliga a cantarlo con los ojos cerrados y cuya letra transpira coraje, lucha y ganas de salir adelante, teniendo una historia muy personal detrás. A destacar el sentimiento general de la banda al tocarla, pero especialmente de Alfred que una vez más se salió completamente, totalmente suelto y dejándose llevar sobre las tablas, hizo una actuación sublime y creo que logró transmitir todo lo que el tema lleva implícito. Pese a que hubo distintas opiniones sobre el final, yo no lo hubiese cambiado por ningún otro tema, y ojala continúen siempre llevándola al directo. Ovación merecida para despedirles, muchos de los tímidos de las últimas filas se acercaron a decirles adiós mientras la banda hacía la clásica despedida, simpáticos como estuvieron durante las casi dos horas que duró su actuación. Ojalá no cambien nunca y sigan viniendo siempre por esta zona a tocar, deben saber que aunque el mundo del metal es injusto, sus fan sabemos apreciar todo el arte que desprenden y somos pocos, pero muy fieles. Bravo. Bravísimo, Dark Moor.

La noche en general fue de las que se recuerdan, pero aunque el concierto fue toda una genialidad, no hubiese sido lo mismo sin tantos buenos colegas a mi lado. Gracias a todos los que he mencinado anteriormente y ¡nos vemos pronto!

P.D. Aquí os dejo el setlist del concierto, cortesía de Opi :)



Y aquí cuelgo unas cuantas fotos, cortesía de Ángel y Viki.


_|,,| JaviMetal (Is The Law) |,,|_

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