martes, 22 de mayo de 2012

Notas de altos vuelos (Shadow's Theory + Ansia, Nave Iguana, San Vicente, 18-Mayo-2012)

Y luego, como siempre, vendrán las quejas: Es que no se hacen conciertos por nuestra zona. Es que ya no surgen buenas bandas. Sí, la historia de siempre. Pero todo son en parte mentiras y excusas baratas, porque a la hora de la verdad, es la gente la que no tiene ganas de mover el culo y prefiere tirar el dinero gastándoselo en cuatro cubatas en vez de apoyar nuestro rollo, excusándose luego en las cuatro excusas falsas de siempre para limpiar la conciencia. Es la única razón que se me ocurre para que a un concierto de este calibre, con unas bandas que rezuman calidad musical y actitud, acudan como mucho 40 o 45 personas. Internet está para conocer e indagar, pero parece que todo el mundo sigue apostando por ir a los conciertos marcados como sota, caballo y rey. Y muy poca gente se enteró o se dignó a venir a un concierto tan sublime como el del viernes pasado en San Vicente (Nave Iguana). Cierto es que nuestra movida goza de una salud pésima en esta provincia, pero si encima de que hay pocos conciertos, hay un apoyo tan reducido… mal vamos. Yo creo que razones hay de sobra. Pero aun no he nombrado la principal de todas, y fue el magnífico concierto que dieron aquella noche los Shadow’s Theory, viejos conocidos desde aquel concierto de Metalium en la Sala Gamma, donde pude verles por primera vez (aunque a medias) y darme cuenta de que la calidad y capacidad de sorpresa de su música pertenece a otro nivel.

Menos mal que la Nave Iguana no es demasiado grande y fue todo más acogedor de lo que parecía en un primer momento, pero fue la propia banda sin duda la que creo definitivamente un ambiente genial. La espera fue muy larga. Desde las 22:30 cuando debería haber empezado el concierto hasta casi las 00:00, fue todo bastante aburrido por el hecho de haber tenido (una vez más) que irme solo al concierto. Sin embargo, todo se olvidó desde el primer minuto en que los Shadow’s Theory abordaron el escenario, y eso sin contar con las sorpresas que nos iban a ofrecer. A lo mejor me equivoco, pero me suena que la anterior vez que les vi traían otra vocalista. Sin embargo, esto es casi anecdótico. Laura, que así se llama su cantante, tiene una voz excepcional, con un timbre depuradísimo, que además suena original y muy refrescante con la música brutalmente técnica de sus compañeros, una combinación que sorprende y engancha y lo demostró a lo largo de todo el concierto (además de ser guapa y encantadora, todo hay que decirlo, ¿no?). Después de esto, fue su bajista quien, en la primera canción de la noche, más me sorprendió, tocando de una forma agresiva, apasionada y sobre todo muy técnica y veloz. La verdad es que consiguieron dejarme boquiabierto por segunda vez y con tan solo unos pocos minutos. Los temas pertenecen a su único EP, Kaleidosphere. Por la calidad que demuestran todos los componentes, cuesta creer eso de “único”, pero seguro que tienen una buena carrera detrás (y por supuesto, mucha por delante). Recuerdo especialmente una balada que cayó entre sus primeros temas, donde se iban pasando el protagonismo entre el bajo, después ambientación de teclado, y unas guitarras espectaculares a cargo de Leo, quien no paró en toda la velada (aparte de tocar como un auténtico genio) de agacharse, levantar la guitarra, hacer virguerías… en definitiva, disfrutando con su instrumento y haciendo disfrutar a los que estábamos debajo, aunque hay que decir que no hubo mucho movimiento. Algún tema instrumental cayó también, en los que la vocalista dejaba el escenario, imagino que aprovechando para descansar. Lo cierto es que estos temas también sonaban impresionantes. En cuanto se normalizó el sonido del teclado (que al principio iba algo fuerte) las delirantes atmosferas y pasajes marcadamente progresivos fluían con una compenetración asombrosa de la banda, que desde el primer momento se mostró totalmente decidida a triunfar.

Y cuando escuché la frase “Safe in the light that surrounds me...” pensé: ¿De verdad serán capaces?... Ya lo creo que sí, menuda pasada. Desde ese punto hasta terminar Strange Deja Vu (pasando por Overture 1928) hicieron una versión increíble de todo este fragmento del "Metropolis II" de los maestros Dream Theater, absolutamente calcada a la original, tanto los trozos instrumentales como el tema en sí que (nos) dejó de piedra a más de uno, por supuesto, añadiendo el toque personal de Laura, quien en ocasiones, no dudaba en cantar bastante por encima de las notas originales para aprovechar al máximo esa impresionante voz, además de llenar de simpatía el ambiente y de gracia interpretativa los temas. No fue la única versión de la noche, poco más tarde volverían a las andadas sorprendiendo con Sea of Lies de los Symphony X (que bastante gente reconoció en seguida), también fantástica, con un trabajo absolutamente excepcional de su batería Alberto, cuyos palos volaban a una velocidad vertiginosa sobre la batería, cuyo tamaño no hacía justicia a la tremenda técnica que posee. De entre su repertorio hubo de todo. Aunque no conozco sus títulos, me quedé especialmente con un tema que hablaba sobre un ser que no podía escapar de las sombras.

En general, fragmentos lentos, rápidos, pesados… y por supuesto, todo junto, formando unas atmósferas impresionantes, un colorismo musical que llenaba toda la sala de asombro, una anarquía de notas perfectamente ordenada, demostrando en todo momento el mastodóntico nivel musical de todos los componentes. Temas que, sorprendentemente, a pesar de su enorme complejidad compositiva, sonaban cercanos y comprensibles para casi todo el mundo. Y para ayudar a que así fuese, aparte de las dos versiones que ya he nombrado, hubo una tercera, quizá la más inesperada, del Who Wants to Live Forever de Queen. Cualquier amante de sonidos técnicos y enrevesados debería prestarle mucha atención a esta banda, porqué si existe justicia y todo les va bien deberían llegar a lo más alto por méritos propios. Me quedo también con ese momento lleno de creatividad en que sacaron al escenario el sabar (si no me equivoco de instrumento...) y el triángulo. Además, el sentido del humor también tuvo sus momentos de protagonismo, tanto los piques entre Alberto y Enrique (guitarra y teclado respectivamente) como en esa venada de estos últimos de interpretar el tema del "nyancat" en vivo, arrancándonos a todos unas cuantas carcajadas. Dijeron un adiós que por mí podría haberse retrasado indefinidamente, pero no se fueron sin tocar el que según ellos es uno de sus temas ya clásicos, I Am. Lo único que lamento de verdad es haberme llevado el dinero justo para gasolina y entrada y no haberme comprado su disco.

Según hablaba la gente a mi alrededor, me enteré de que Ansia iban a presentar una propuesta un tanto especial. Metal progresivo, desde luego, pero quizá no del mismo palo que Shadow’s Theory, no tan sinfónico y mucho más brutal, en el sentido estricto de la palabra. Tanta fue la sorpresa, tanto visual como estilística que cuando empezaron me quede un tato perplejo. Tan solo Germán (guitarrista) y Rubén sobre el escenario, con segunda guitarra y bajo disparados (pregrabados). Sin embargo, visto lo visto, poco más les hace falta. Aunque reconozco que se me hizo un tanto extraño hasta el final, los dos músicos demostraron una calidad musical asombrosa. No es cuestión de poner etiquetas, y en este caso es algo bastante difícil de definir o comparar, pero en los trozos más rítmicos el estilo de Germán se acercaba bastante al de un cabreado Jeff Waters o un iracundo Dave Mustaine, por nombrar algunos. El Thrash parecía tener mucho peso en su música, pero la variedad y virtuosismo de su batería pone contra las cuerdas a cualquiera que intente definir el estilo de esta banda. Un concierto totalmente instrumental, en el que destacó el peso de la guitarra, con temas muy largos con unos riffs muy personales y unas estructuras de auténtica locura. No me extraña que el guitarrista se “descamisara” en la segunda canción, con la caña que se daba a sí mismo era para morirse de agotamiento (aparte del calor que daban los focos). Durante todo el concierto mantuvo un constante y brutal headbanging que acompañaba perfectamente con una música que en muchas ocasiones rozaba lo extremo. No paró quieto salvo en los problemas técnicos, y estos fueron varios, desde fallos en el sonido de la guitarra hasta alguna pieza extraviada, parecía que no iban a poder tocar tranquilos. Aunque entrecortaron el concierto, eso no les detuvo, y volvieron a dar caña una y otra vez con un volumen al que quizá podrían haber quitado un par de puntos. Aun con todo, fue un concierto de los que se recuerdan y no solo por la inusual puesta en escena, sino también por el virtuosísimo que reinó en la actuación y la tremenda calidad de estos dos músicos alicantinos que al parecer ya llevan años de experiencia a sus espaldas.

Pues eso. Para que después digan que falta calidad en nuestras tierras, todo esto por solo 4 pavos de nada. Solo espero que esta iniciativa se repita por parte tanto de la sala como el hecho de que nos visiten pronto estas dos bandas. El concierto de Ansia fue intenso y muy movido, pero no fue capaz de superar ni hacer olvidar la sensación del anterior, unos Shadow’s Theory, como ya he dicho, grandiosos, que lo dieron todo sobre el escenario y espero que vuelvan a visitarnos pronto, porqué yo estoy ansioso por volverles a ver.

_|,,| JaviMetal (Is The Law) |,,|_

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