jueves, 16 de agosto de 2012

Empalme Brutal 2012 - 8ª Jornada (Metalcamp 09/Agosto/2012)

El jueves fue uno de los días más relajados del festival. Me levanté sobre las 10, bastante tarde si consideramos que el resto de días no se podía estar dentro de la tienda pasadas las 8 de la mañana. Con todo, me perdí la excursión al río, pero aproveché el tiempo para desayunar como es debido y patear un rato los caminos de Metalcamp, hasta que encontré a mis colegas Santi y Jose.

Korpiklaani. Hasta las seis y media de la tarde no había nada en el cartel que me interesase. En realidad no había escuchado a las bandas anteriores, así que mi (nuestra) primera parada fueron los Korpiklaani, que demostraron estar sobrados de energía, alcohol y alegría, una alegría que inmediatamente después de comenzar a tocar ya transmitieron al público. No les resultó nada difícil ayudándose en sus temas, ideales para saltar, bailar e incluso, como sucedió constantemente, formar largas filas de gente en plan conga, con un objetivo común: disfrutar de un concierto que fue todo fiesta y desparrame.

No solo bajo del escenario se vivía un gran alboroto, encima de este los músicos no paraban de bailar y danzar al ritmo de la música que tocaban, sin fijarse excesivamente en sus instrumentos, tan solo ponían máximo empeño en hacer disfrutar y lo consiguieron, ya lo creo. Todos bailando, salvo el bajista Jarkko, quien a pesar de estar más quieto, era evidente que llevaba la alegría por dentro, sin parar de mostrar una tronchante y graciosa sonrisa. Vodka, Tequila, Beer Beer… ¡¡a estos tíos les encanta el alcohol!! Y su música lo refleja perfectamente, convirtiendo cada concierto suyo en fiesta y desparrame, unos borrachuzos de lo más simpático, y un bolo que se pasó casi sin darnos cuenta.

Edguy. Tenía que ver su concierto al pie del cañón. Me los debía tras perdérmelos en Wacken, en donde tocaron en calidad de grupo sorpresa. Esta vez ni barro, ni charcos, ni lluvias me lo iban a impedir. Llegamos puntuales y puntual empezó el concierto, estábamos casi en primera fila cuando abrieron fuego la infalible pareja de guitarristas a base del riff de Nobody’s Hero, un tema algo extraño pero válido para empezar, que junto con la divertida (y que sonó en directo de lujo) Robin Hood fue lo único que sonó de su último trabajo, entre los pocos temas más conocidos que les permitió su horario como la coreadísima Tears of a Mandrake o la más actual pero bastante querida Ministry of Saints. Tobbias Sammet todavía parece estar convaleciente del accidente que sufrió en un festival anterior reciente en el que tuvo una aparatosa caída, por lo que pidió disculpas por no poder moverse todo lo que le gustaría (y soltó algún que otro chiste bastante ocurrente). Fue entonces el genial Jens Ludwig quien casi tomó el relevo del vocalista a la hora de animar a la gente, sin parar de saltar, incitándonos a aplaudir y todo con mucha simpatía. Una gran señal para mí sigue siendo que todavía mantengan en setlist uno de los temas que más funcionan en directo como Lavatory Love Machine, siempre una gran alegría, al igual que Superheroes, otro de sus temas “chistosos”. En cuanto comenzó a sonar la balada Save Me (una pena, porque me encanta), salí del concierto.

Crimes of Passion. Y lo hice de forma tan repentina porqué no quería perderme esta vez por nada del mundo a esta banda que ha sido uno de los descubrimientos más gratificantes de este año para mí, la banda de rock melódico Crimes of Passion, cuyas principales virtudes son tener unos temas geniales, excelentemente compuestos, con cierto punto comercial, unas grandísimas y adictivas melodías… pero sobre todo, una voz al frente tan fantástica como desconocida que, sin embargo, espero que llegue muy lejos. Este año van camino de conseguirlo, pues han tocado en algunos de los festivales europeos más importantes, como este mismo Metalcamp, Wacken y Bloodstock. La verdad, no esperaba demasiada gente, pero lo que encontré ya fue demasiado jeje, había como 30 personas viéndoles. A mí eso siempre me ha resbalado, por lo que fui directo a primera fila a vivirlo a tope. De hecho, la alegría fue máxima al escuchar un tremendo tema como Hell and Back, donde el vocalista dio muestras del torrente de voz que posee (incluso los coros quedaron bastante mal a su lado), sin desafinar en absoluto ni en la más exigente Blown Away, otra canción que merece éxito. “To Die For” fue, de sus dos discos, el protagonista absoluto del setlist, pero además fue un auténtico detallazo que regalaran varios ejemplares de este entre el público (yo tengo aquí mismo mi copia). A pesar de la ridícula cantidad de gente que había viéndoles, estaba claro quienes éramos fans de la banda y ellos se esforzaron todo lo posible, siempre cercanos y amables.

Hatebreed. Fue un pequeño paréntesis entre mis gustos musicales. Y dije, ¿porqué no? Aconsejado por Logan y Valky, entré para dentro a quedarme un ratito y la verdad es que un poco más y consiguen que me quede todo el concierto, a pesar de que el este tipo de hardcore me recarga demasiado. Lo que no se puede negar es que dieron un concierto que encantó a sus fans, no hacía falta nada más que ver la batalla campal que se armaba en casi todo el gentío cada vez que soltaban algún trallazo de los gordos. Los tíos, además, no paraban de lanzar indirectas para venar todavía más a la peña, con lo que cada vez los mosh pits eran más disparatados, de hecho, vi a gente herida, y estoy seguro que más de uno se haría daño, pero daño de verdad. Tralla y ritmos brutales, entrecortados, contundentes es lo que dieron aquella noche estos Hatebreed que además tocaban mucho mejor de lo que esperaba de ellos.

Amon Amarth. Es verdad, en parte, eso que dicen de que a Amon Amarth se repiten bastante en sus conciertos, tanto en interpretación como en setlist, así que, como les había visto 6 o 7 días antes, mi idea principal era ver a los Septic Flesh, una banda que no se deja ver demasiado en festivales. Por desgracia, y no se porque, les adelantaron el horario como dos horas, así que no tuve ninguna oportunidad de verles. Por esto me “resigné” a ver a los vikingos Amon Amarth una vez más, aunque sea como sea, en esta ocasión me gustaron bastante más que en Wacken, no sabría decir exactamente porqué, los temas fueron igual de buenos pero quizá los tocaron con más energía. También tuvieron más tiempo para tocar y metieron alguna sorpresilla, tanto a nivel de setlist como a nivel de espectáculo, unos fuegos muy espectaculares que cambiaban continuamente, llamaradas, palmas de fuego, chispas… todo un ambientazo. También fue, sin duda, el concierto más concurrido de la jornada, por lo que se escuchaban muchos gritos y coros de la gente y eso siempre anima, sobre todo en temas que más lo requieren como The Pursuit of Vikings. Igualmente me gusto mucho que cerraran con Guardians of Asgaard, uno de sus temas estrella de la noche.

De aquí a la tienda directos, reventados perdidos como estábamos, pasamos del strip-tease una vez más (ya tendríamos bastante el último día) para afrontar con dignidad y orgullo lo que sería el último día de estos 14 que duró la empalmada brutal en su totalidad.

_|,,| JaviMetal (Is The Law) |,,|_

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