lunes, 14 de octubre de 2013

Aquel trallero martes (Speedwolf + Cementerio, 01-10-2013, CSA La Residencia, Valencia)

Me jode tener que decirlo, pero me estoy quedando sin blanca para moverme de concierto en concierto, aunque es algo que siempre ha sido y continuará siendo mi prioridad a la hora de gastarme los pocos cuartos que me quedan. Lo de pegarme dos santas semanas para escribir la crónica no tiene nada que ver con eso, es que la cabeza no está donde debería estar, y ni aun así esto es una buena excusa para tardar tanto, pero son cosas que pasan. De todas formas, aun recuerdo claramente todo lo acontecido en aquella casi improvisada noche del martes día 1 de Octubre, una velada demasiado intensa como para olvidarla en tan poco tiempo. Se me pueden pasar detalles insignificantes y ciertas cosillas sin importancia, pero la esencia del concierto sigue latente porque fue algo digno de llamarse batalla campal en aquel centro social, La Residencia, en donde a pesar de su reducido tamaño hubo mucho que escuchar y sobre lo que contar. Con el coche de Juanmi a reventar (y así salió mucho más barata la noche) allá que nos fuimos, martes y buen día, mi amigo Kurro y dos colegas de Ontinyent con los que espero volver a coincidir, Xoxe y Héctor, y siendo en Valencia estaba claro que algunos colegas más iban a unirse a la fiesta, como así lo hicieron los habituales Lobo y Santi con quienes también fue un gustazo compartir todo aquella movida con sabor a metal underground, thrash, antro oscuro y auténtico y mucha cerveza. Y la cuestión es que, sin conocer a los teloneros salvo un par de temas escuchados, y poco más a la banda principal, los americanos Speedwolf (con tan solo un disco en el mercado), la ferocidad sobre el escenario, especialmente de estos últimos, no dejó insatisfecho ni indiferente a nadie. Las deficiencias sonoras fueron las esperadas para un local con un acondicionamiento tan pobre, pero incluso así nos centramos en desfasar tanto como pudimos.

Cementerio. Banda 100% valenciana, anteriormente conocidos como Cemento, que practican un metal pesado, oscuro y con un halo angustioso, con plenas influencias del sludge metal más agobiante pero también del doom y del stoner, tres géneros muy aptos para crear un buen coctel que en muchas ocasiones da buenos resultados y en otras no tanto. Sus componentes han militado cada uno en numerosas bandas de la zona, demostrando en este su (en principio) proyecto definitivo la experiencia y buen hacer acumulados. Entre la poca visibilidad de la habitación donde se celebraron los conciertos, la escasa iluminación de la estructura, el escueto escenario y el pésimo sonido del lugar, es complicado tener una visión clara de cómo puede llegar a ser un concierto suyo, pero a mí me dejaron bastante contento pese a lo dicho, y también pese a que el sludge no es mi género favorito precisamente (como sí lo es el doom puro y duro, más pesado y depresivo), aunque en pequeñas dosis sí que puedo apreciar perfectamente a bandas que he estado escuchando recientemente como Cult of Luna, Mastodon, Kongh o los más conocidos Down. Aun en su puesto de teloneros tocaron un tiempo bastante aceptable en el que la banda trabajó bastante para ganarse los aplausos dentro del reducido espacio del que disponían. La rabia y agresividad que transmitía la voz de Ángel, su frontman, fue algo bastante destacable, y de lo poco que se podía distinguir del pelotón sonoro que nos llegaba allí donde estábamos, pero con lo que más me quedé, sin duda, fue con la batería de Miguel, cuyo sonido fue (aunque suene un poco raro) beneficiado por la tosca sonoridad de la sala para acercarse todavía más al característico estallido del sludge metal. Era uno de los músicos que más destacaba por técnica, pero además, los ritmos que se sacaba de la manga eran de lo más originales y chocantes, y por momentos parecían seguir un tempo aleatorio (aunque obviamente no era así) y sorprendieron a más de uno con sus contratiempos y compases engañosos. Una lástima que los instrumentos de cuerda fuesen casi indistinguibles uno del otro porque visualmente también se apreciaban cosas interesantes.

Speedwolf.Su disco “Ride With Death” ya te puede dar una idea general de lo asesinos que pueden llegar a ser en directo estos thrashers americanos, que llegan desde Denver para ser más exactos. Si se escucha al volumen adecuado (es decir, hasta recibir daños cerebrales) suena atronador y salvaje como pocos. Aun sigo pensando que poder ver a una banda tan potente, que llega desde tan lejos por 5 miserables euros es un auténtico chollo que nadie debió dejar pasar, sobre todo si lo que te mola de verdad es el thrash a velocidades de infarto, básicamente Speedy / Thrash, que además tiene una clara influencia de los supremos Motorhead combinada con los alardes guitarreros de los primeros redondos de Metallica, todo ello sin dar tregua. Fumando a gusto y tomando unas cuantas cervezas esperábamos impacientes que comenzaran, aunque la espera se hizo de lo más amena conversando con los colegas de buena música, bolos varios, etc. Un rollo muy auténtico esa noche, sentados en los sillones de la parte trasera de la casa disfrutando de un buen ambiente, porque pese a ser martes, el lugar estaba bastante concurrido, o al menos esa era la sensación que daba. El propio Reed Bruemmer, vocalista y líder de Speedwolf era quien se encargaba del puesto de merchandising, donde uno podía encontrar casi todo lo relacionado con la banda, incluso el disco en vinilo (que Juanmi no pudo evitar pillarse jejeje). Pronto dejó su puesto de vendedor para subirse al escenario con sus compañeros, y ahí fue cuando empezó la gran liada de la noche, no dieron ni un solo segundo de respiro desde el segundo en que empezaron y la peña respondió de maravilla ante tanta caña y desparrame. Como la parte en la que tocaron no era demasiado grande, estaba abarrotada, se notaba el calor y la energía de la gente, y esta es una de las partes positivas de tocar en antros de este estilo, puede que el concierto no sonara bien en absoluto, pero los mosh no dejaban de sucederse, y no existía ni un solo rincón donde no llegaran, así que todo el mundo iba a pillar cacho. Por otra parte, es imposible quedarse quieto delante de esta banda si se tiene algo de sangre en las venas.

Como ya he comentado antes, sus temas albergan la macarrería y estruendo de los mejores Motorhead combinados con ciertos toques rítmicos de thrash añejo y potente que recuerdan a los primeros Metallica, todo muy bien ejecutado, a pesar del horrendo sonido que enturbiaba en exceso cada uno de los instrumentos. Con todo, sonaron mucho mejor que Cementerio, los solos por ejemplo se apreciaban mucho mejor y te llegaban directos al estómago, la batería sonaba mucho más potente y su frontman pudo lucirse más en el tema vocal. Quizá lo que más se echó de menos fue un escenario en mejores condiciones, ya que estuvieron todos demasiado juntos y eso restó movimiento (lógicamente). Su repertorio se basó casi todo en temas de su único trabajo “Ride With Death”, aunque también metieron algo de sus demos, en cualquier caso cañero de principio a fin con temas como Speedwolf, Up All Night o el gran final que me dejó temblando con I’m a Demon y Denver 666 casi empalmadas, momento de mayor intensidad con la peña cantando los estribillos puño en alto. Otros temas interesantes fueron la versión de Motorhead Iron Fist (me olía que aparecería alguna jeje) o Beggin’ for Cocaine, toda una oda al perico. Incluso en la parte final, su vocalista bajó del escenario para hacer una sentada general en el suelo antes de volver a reventar nuestros tímpanos. Un martes afortunadamente inusual que te permite descargar rabia a media semana siempre es de agradecer, y más por ese precio y con tanto ambiente. La peor parte, como siempre, despedirme de colegas a quienes ves menos de lo que me gustaría, con fotos de lo más absurdas incluidas para recordar los grandes momentos de la noche.

_|,,| JaviMetal (Is The Law) |,,|_

Javimetal666's Speedwolf y Cementerio en Valencia album on Photobucket

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