jueves, 5 de febrero de 2015

XMAS Metal Fest (02-01-2015, Sala Paberse Matao, Sedavi, Valencia)

Se podría decir que este año comenzó de una forma inmejorable. Tras el atracón de resaca habitual del día de año nuevo, decidí cambiar de aires, ya asqueado de tanta fiesta improductiva en el pueblo. Lo cierto es que de esto ya hace casi un mes, por lo que como podréis ver la crónica se ha retrasado de forma casi infinita por diversas circunstancias. Lo cierto es que odio hacer esto, pero entre unas cosas y otras… Nada, que no tengo excusa, es pa matarme o insultarme, pero demostraré que recuerdo perfectamente la mayoría de detalles a pesar del tiempo. En cualquier caso (continúo) tras estas fechas de alcohol y resacón, nadie se hizo el ánimo de venir conmigo a lo que ya de primeras pintaba como una velada para chuparse los dedos. Mi GPS y yo (al final voy a pedir matrimonio a la chica del GPS, ya que en las noches de concierto paso más tiempo con ella que con nadie más jaja) nos arrimamos a la pequeña localidad de Sedaví, en Valencia para redimirme de algo que ya anuncié en el Leyendas del Rock del año pasado: perderme nada menos que al tributo a Rainbow, Rising. Esta era la noche de la expiación pues. Llegué sobrado de tiempo a la apertura de puertas, aunque esto no explica la poca cantidad de gente que había por los alrededores de la sala, y daba la impresión de que iba a ser un concierto un tanto desangelado y frío (no por las bandas, claro) que conforme avanzó la noche se fue caldeando. Mira que, como he dicho muchas veces, los tributos no son mi fuerte, pero, sin desmerecer al resto de bandas del cartel, Rising eran la verdadera estrella que brillaría con luz propia en aquella fría noche de Enero.

Otro tributo conformaba el cartel del primer día del XMAS Metal Fest (un festival que ya va por su sexta celebración, lo cual ya está de puta madre), Law Maker, humilde tributo a los reyes Black Sabbath, que como ya sucedería más adelante nos transportarían a esos años 70… o mejor dicho, a los 80, ya que la banda se centró de lleno en la época Dio, y más concretamente (para alegría de los pocos que estábamos viéndoles) en el disco Heaven and Hell, para muchos el mejor de su carrera, tocándolo de cabo a rabo y ordenado, aunque faltaron algunos temas, supongo que por cuestiones de tiempo. Mob Rules encendió la chispa y aunque no pertenezca al disco en cuestión, su frenético ritmo fue animando poco a poco a la peña. Ahora sí, Neon Knights fue el auténtico pistoletazo de salida también para mostrar al público las virtudes de la banda, que no eran pocas. Sin embargo, sorprenderé cuando diga que uno de los músicos que me gustó más era el bajista, que hacía gala de una técnica sorprendente a la hora de adaptar los temas, con una posición y un estilo de lujo. El batería tampoco se quedaba manco (militando también en la banda Prometheus), y lo cierto es que su instrumento sonaba bastante bien para lo que viene a ser la sala, que normalmente da bastante sensación de estar en un local de ensayo. Así, fueron desfilando Children of The Sea (muy sentida ella), Lady Evil o Wishing Well, mientras poco a poco el vocalista nos ganaba a pulso con su estupenda voz, que emulaba con garantías al gran Ronnie J. Dio. Sin duda fue el miembro que más se hizo notar, pocos esperaban ese chorro de voz, incluso en los temas más agudos. El guitarrista encargado de la imposible tarea de imitar a Tommi Iommi lo hizo también de categoría, pero aunque los solos eran buenos y su técnica depurada, podría haber dado más de sí. Aunque faltaron algunos temas, para el final guardaron Heaven and Hell, que coreamos todos de principio a fin, suponiendo un buen “final de comienzo” para la noche, y es que da gusto ver temas en directo tan conocidos e interpretados por gente experimentada.

Lo suyo era darle unos cuantos mordiscos al bocata y fumar un cigarro de a palmo antes de entrar al siguiente concierto. ¡Qué frío hacía, cojones! Y en eso, sorpresa, apareció alguien y me hizo un par de preguntas en directo para una radio de Madrid (para el programa Rock Your World), sin más jeje. Aquí tenéis el programa completo, un reportaje de lo que fue la primera noche del festival.

http://www.mixcloud.com/RockYourWorld/rock-your-world-live-29a-02-01-2015-xmas-metal-fest-i-black-vierneth/

Así que, no sin antes saludar al colega Frank, terminé el pitillo (y no el petardo, como dice el colega de la radio jeje) y volví para refugiarme en el calor de la gente.

Poco después daba comienzo la actuación de Agnus, una joven banda castellonense cuyo estilo iba a cambiar radicalmente el rumbo musical de la noche, con una buena carga de Thrash / Death (sobre todo esto último) frente al rock más clásico que predominaría en las horas siguientes. Un sonido mucho más undergroud, más salvaje, mucho más movido y acompañado de unas letras de lo más hiriente y combativo. Venían presentando su primer CD, “Evil in the Earth”, que satisfizo las ansias de los que buscaban más juerga y meneo. Combinaron los dos estilos anteriormente citados de una forma magnífica, ofreciendo tralla y desmadre con algunos sorprendentes cameos de melodía en ciertas partes de los temas. Desde luego el que más se dejó la piel fue su vocalista, que arrasó encima del escenario, animando sin parar y sacando al diablo que llevaba dentro de su garganta. Se acercaba continuamente al público para contagiarnos su mala hostia mientras el resto de músicos la descargaban en el escenario, con unas pintas bastante cafres. El sonido fue relativamente bueno, aunque algo saturado en ocasiones, mezclándose los instrumentos más de lo deseable. Y aunque conocí temas suyos pocos días antes de la actuación, me quedé con bastantes, como la salvaje Global Corruption, o la sorprendente Garden of Black Roses, con ese melódico y sorprendente comienzo con voces limpias que se fue enrabiando hasta conseguir encender otra vez la llama. Como nota curiosa y simpática, destacar un par de versiones, Nos Vimos En Berlín, de “Soziedad Alkoholika”, que me gustó bastante, a toda hostia y sin compasión y el Ace of Spades de Motörhead que ya me gustó menos, pero que sonó igual de despiadada, en su estilo.

Tras estos 40 minutos de traca, esperaba (no con excesiva ilusión, todo hay que decirlo) la actuación de Abortos de Satán, una banda de la que he oído muchas cosas buenas, pero que tras escucharles me dejaron algo desencantado (con todo el respeto, por supuesto). Si bien es cierto que al adaptarme a su estilo y escuchar varios temas me fueron gustando algo más, no es realmente lo que esperaba.

Sin embargo, el retraso que estaban sufriendo los conciertos trajo una noticia inesperada: Rising sería la próxima banda en tocar, lo cual encendió mi motor, y me volví de carrera a la sala (estaba en el coche y me enteré de pura casualidad). ¡Esta sí que era la banda que yo esperaba con ansia!

Obviamente, y por mucho que me pese decirlo (aunque también es algo lógico, ya que su último concierto en España debió de ser cuando yo todavía era un moco), nunca he tenido el inmenso placer de ver a Rainbow en directo. Afortunados aquellos que les llegaron a ver pateando nuestras tierras. Por eso, aunque lógicamente nunca será lo mismo, tenía muchísimas expectativas de lo que Rising podrían llegar a dar de sí, y más con el increíble elenco de músicos que componen la banda.

Rainbow in the black era, hasta ahora, uno de los mejores tributos a Dio en general que más me habían gustado en directo. Pero lo de Rising… joder, eso es otro nivel. Ahora que… claro… ¿qué se puede esperar de una súper banda como esta? Vale que sigue siendo un tributo, pero con esos nombres sobre el escenario, sobran las presentaciones y también sobra el talento, la profesionalidad y la maestría. Encabezados por Ronnie Romero, quien está fuera de duda que ES uno de los mejores cantantes a nivel nacional, Armando de Castro (bueno, es que aquí ya ni digo nada, quien no lo conozca debería leer otra cosa jeje) a la guitarra solista, Andy C. (ex-Dark Moor, Saratoga y actualmente con Lords of Black) un batería impresionante, Gorka Alegre al bajo y Giovanni Tradardi, que hizo un trabajo fenomenal a las teclas, un instrumento que aquí especialmente debía sonar perfecto.

La peña estaba algo descolocada por el cambio de horario, pero ya se podía ver a la muchedumbre agolpándose y cogiendo los mejores sitios para ver el concierto cuando la banda al completo, después de cambiar y ecualizar ellos mismos (en plan humilde) se pronunciaron ante nosotros de la mejor forma posible, con Tarot Woman, poco a poco sincronizando más los instrumentos y asentando su sonido, ya mucho mejor cuando comenzó la grandiosa e incomparable Man on the Silver Mountain, un auténtico chute de adrenalina, donde ya me empecé a desmelenar seriamente y a cantar a grito pelao un tema que forma parte de toda mi vida. La pasión salía a raudales del escenario con Starstruck y por suerte el público devolvía el doble. No dejo de recordar que es un simple tributo, pero conforme avanzan los temas y veo la soberbia fuerza con que son interpretados, mi mente empieza a olvidar este detalle y a centrarse en cada solo, cada grito y cada melodía de teclado. Y la mejor de todas ellas, fue la inicial de Gates of Babylon, reconocible a kilómetros y embriagadora, con la que os aseguro que se me pusieron todos los pelos de punta. Y ese calor vocal y escénico que transmitió Ronnie Romero emulando a su ídolo fue para ya ponerse de rodillas. Lástima que el escenario no fuese más grande para poder deleitarme más todavía con detalles como los riffs perfectamente interpretados por De Castro o la energía subyugante de Andy, como siempre, un verdadero fiera, y además se le veía muy contento, sonriente y entregado. Momento de Ronnie para cambiar de registro emulando a Joe Lynn Turner en la cañera Death Alley Driver, lo cual, como era de esperar, se le daba de lujo, aunque parecía costarle algo más, como dio la impresión también en Spotlight Kid (de uno de mis discos favoritos, el “Difficult to Cure”).

Para mí la gran sorpresa, si seguimos hablando de este discazo, fue I Surrender. ¡Que jodida es de cantar pero como la clavó el tío! Y por supuesto, si hay alguien capaz de imitar a la LEYENDA Blackmore en este país es Armando De Castro. Que pasión le echa el tío, como lo vive y como disfruta, cada solo suyo era un verdadero placer auditivo, se nota que vive por ese rollo. Eyes of the World fue otra sorpresa mayúscula en el setlist y de nuevo Ronnie cambió de tonalidad para cantar como Graham Bonnet. A modo de interludio musical (aunque no de disfrute) interpretaron la particular versión de Rainbow del cuarto movimiento de la 9ª de Beethoven, llamada Difficult to Cure. Lástima que a veces el sonido del teclado se fuera un poco o no sonara tan alto como debiera. Aun así hay que reconocer que la sala Paberse Matao no puede dar para mucho más, así que le doy un aprobado alto en este aspecto. Los temas que faltaban para redondear la velada uno ya podía imaginárselos. Stargazer (un TEMAZO, de mis favoritas) fue una de las mejores de todas, una pasada en todos los sentidos, Since you’ve been Gone (de nuevo de Graham Bonnet) uno de los temas más comerciales de la banda, pero igualmente emocionante y rockera con esos teclados tan guapos. Pero pronto volvió a la palestra el Heavy Metal añejo más sentido con todo un himno, Long Live Rock’n’Roll (¡¡hay que ver Andy como machacaba la batería!!) y la peña enloqueció de alegría, todos cantándola a viva voz, y es que no es para menos con un corte de esta magnitud. La caña no se acababa, y tras despedirse, llegaron los bises con nada menos que Kill the King, en la que tanto Ronnie, Armando y el resto de la banda consiguieron emocionar de nuevo con la fidelidad y el gusto en la interpretación. La que creo que nadie se esperaba fue Burn, esto si que fue la hostia en vinagre, un homenaje a “Deep Purple” a toda mecha, con unos teclados de nuevo fantásticos y una forma de cantar sublime por parte del vocalista, quien parecía que podía llegar a todo. Despedida a ritmo de puro Rock con All Night Long, melódica y vacilona que fue de las más coreadas.

En definitiva, quien no les haya visto o como yo haya cometido el pecado capital de perdérselos, que se haga un favor a sí mismo y no vuelva a hacerlo, porque os prometo que fue una experiencia magnífica, uno de los mejores tributos (por no decir el mejor) que he visto en mi vida, con unos músicos increíbles y un setlist que a poco que te guste Rainbow, te hará vibrar.

Próximamente, ¡más METAL!

KEEP IT TRUE!!!!

_|,,| JaviMetal (Is The Law) |,,|_

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