lunes, 16 de marzo de 2015

Spain Death Metal Fest 2015 (07/Marzo/2015, Sala Babel, Alicante)

Como por suerte (quién lo iba a decir jejeje) se me están acumulando las crónicas, voy a empezar por el principio contando a grandes rasgos lo que fue el Spain Death Metal Fest 2015 que se celebró el pasado sábado día 7 de Marzo. Siendo ya la quinta edición, es casi una falta de respeto que nunca haya acudido a unas de las citas anuales más importantes en cuanto a sonidos extremos respecta (y una de las pocas) que se hacen por esta zona. Aunque para esta ocasión la decisión fue algo casi de última hora, con muchas dudas, al final mi amigo Kurro y yo tiramos p’alante, decididos a meternos una buena dosis de Death/Brutal/Grind en el cuerpo, a disfrutar, desfasar, y olvidar problemas y penurias. Ya sabéis que por supuesto me mola bastante este rollo, aunque no soy realmente fan acérrimo. Pero el tema pintaba de auténtico lujo, con un cartel algo monotemático musicalmente hablando que como siempre amenazaba con saturarme un poco, pero por otra parte era la ocasión de reencontrarnos con viejos colegas y sobre todo desparramar de lo lindo. La verdad es que junto a mi colega fue todo sobre ruedas (ya era hora de empezar a no tener que ir siempre solo a los conciertos) me lo pasé de auténtico lujo tanto en los momentos de palique como en los conciertos en sí. Y ahora que sé donde está la Sala Babel, en Alicante, más de una arrimada tocará hacer. Una sala que me sorprendió muy para bien, más grande, con mejor sonido, y con precios más asequibles de lo que esperaba. Si bien tuvimos algún problemilla para llegar, conseguimos pillar un buen sitio para apalancarnos y tomarnos unas cuantas birras antes de entrar a darlo todo entre la marabunta que, suponíamos, tendría las mismas ganas que nosotros de caña.

Entre el retraso, los tragos pre-concierto y el encuentro con nuestros colegas de Devouring, con quienes pasamos un gran rato antes de su bolo, se nos hizo algo tarde, y los Valencianos Brutal Freak ya habían terminado. De hecho, Lapidated se encontraban en los últimos compases cuando pasamos las puertas, aunque todavía pudimos ver un rato y tomar un adelanto de lo que sería la nota constante de aquella noche: brutalidad desenfrenada. Un sonido oscuro, con una afinación muy baja y mucha tralla asesina eran sus señas de identidad, abrazando de lleno la rama más brutal del death metal con efectivos toques grindcore y con unos temas muy técnicos que me sorprendieron bastante, la banda almeriense descargó ante nosotros sus últimos berridos y blast beat ante una sala por desgracia bastante vacía, sobre todo en las primeras filas. De momento salvo un par de colgados que hacían el cabra casi a pie de escenario, la gente muy fría y poco entregada, algo que no encajaba con un sonido bastante bueno y sobre todo una brutalidad extrema donde debería haber gente repartiendo hostias por doquier. Los guturales desprendían mucha rabia, con bastante distorsión pero sin llegar al efecto “cerdo”. Lo que más me gustó fue el nivel de habilidad del bajista y batería a partes iguales en un palpable ejercicio de virtuosismo. Lo poco que vimos vino de perlas para calentar el cuello y hacernos una idea de lo que se nos venía encima. Por lo pronto, los Mind Holocaust estaban a punto de hacer su aparición en escena.

De nuevo nos fuimos camino de la furgoneta (todo un lujo, Sr. Kurro jeje) a aumentar nuestro nivel de alcohol en sangre y así envalentonarnos todavía más para poder vivir los conciertos con más rabia si cabe.  En este punto, la cosa se nos empezó a ir de las manos jeje. Sin embargo, llegamos a tiempo de ver casi toda la actuación de esta banda de Salamanca (Mind Holocaust) que como bien augura su nombre, volvieron a transformar el escenario en un holocausto de muerte y destrucción. Con un sonido incluso más salvaje y descarnado que la anterior banda, comenzamos a partirnos el cuello desde el segundo 1 y aunque no vimos el concierto entero, ya pudimos observar que lo dieron absolutamente todo con pasajes malditos y asesinos, una contundencia tremenda en la batería (y bastante variedad de ritmos, por cierto) y unas guitarras hirientes, con trozos machacones revienta-vértebras y otros más densos y casi atmosféricos. Lo cierto es que el hecho de contar ya con dos discos en el mercado se notó a nivel de experiencia repartiendo manteca y obligando al headbanging desenfrenado, con una actuación sólida y directa como la que más. Al loro también con los instrumentos, alucinantes desde la Flying V hasta el grandioso Warlock del bajista, quien estuvo en todo momento en primera fila, desafiante y desmadrado, lo mismo que el vocalista, cuyos agresivos gritos y salvaje comportamiento complementaba en ocasiones con una máscara de látex que le cubría toda la cabeza. No sé si fue el momento o algunos fragmentos en concreto, pero creo que estos Mind Holocaust también gustan del buen thrash. De todas formas, como digo, lo suyo es el Brutal Death sin concesiones.

De nuevo, entre banda y banda, viajecito a la “furgo” para recargar ansias. Los humos comenzaban a subir desmesuradamente, creando el estado perfecto para disfrutar de la banda que más ilusión tenía de ver. Devouring era ya la cuarta banda de aquella immprevisible velada, y no es la primera vez que me enfrento a su directo. En aquel primer Hammer Fest de Aldaia se llevaron la palma, en mi opinión y en la de muchos, por contar con la mejor actuación y sonido del festival, muy por encima de bandas con más renombre. Un concierto del que todavía me acuerdo perfectamente, y este mismo recuerdo era el que hacía que tuviese tantas ganas de que empezara la fiesta, y aquí si que había que estar presente desde el principio. Así fue, al pie del cañón con mi colega Kurro dispuestos a darlo todo en las primeras filas y de paso a ver si animábamos un poco al personal que todavía parecía descolocado. La fuerza con la que empezaron puso los puntos sobre las íes. Sacaron la artillería pesada de su por el momento único EP titulado "Primordial Being of Chaos", y temazos como Dismemberment o la brutal Wall of Putrid Flesh sonaron mucho mejor que en el disco, alcanzando cotas de definición impropias de una banda que lleva tan poco tiempo de existencia. Si en las dos veces que les he visto han conseguido sacar ese sonido, no es fruto de la casualidad, sino de organización y perspectiva, de unos músicos que saben lo que quieren y como lo quieren, y es que lo suyo es el Death Metal clásico, sin abuso de blast beat, pero con mucho doble bombo, guitarrazos oscuros y decadentes y melodías maléficas y en ocasiones caóticas. La voz de Joan, por ejemplo, sonó casi perfecta, distinguiendo entre esos cavernosos guturales y los lacerantes agudos que te helaban la sangre. Y es que, a parte de ser muy buenos músicos, se implican con su rollo de tal forma que consiguen transmitir esa voluntad. La banda ha sufrido un pequeño cambio de formación. Ahora es Alex quien se encarga de la guitarra rítmica tras la marcha de Sak. A nuestra parte izquierda, Biel, con una actitud tremenda y que nos deleitó con algunos de los mejores solos de la noche, y Evaristo, el bajista y miembro más reciente totalmente metido en su papel y sin parar de agitar la melenaca. A la derecha, Alex, que sigue mostrando su desparpajo y buen rollo en directo, y entre todos, Joan Rigo, bestia parda que escupió violencia y maldad a lo largo de la hora casi entera que tuvieron para tocar, manejando distintos registros con maestría, y todos ellos apoyados por la gran contundencia de pegada de Jose Manuel a los palos, quien hizo un trabajo estupendo en la retaguardia mientras sus compañeros se dejaban el cuello en cada tema. Un concierto directo a la yugular, sin bajones ni parones, en el que consiguieron encajar todos los temas que querían en un ritmo frenético (enorme el momento de Primordial Being of Chaos) y alguna sorpresa, como la versión de Bloodbath (de quienes son indiscutiblemente fans y recogen bastante herencia) Like Fire, sonando muy fiel a la original, y como colofón su cover del A Lesson in Virulence de Vomitory, otra de sus bandas de referencia, que sonó con la furia del que quiere dejar el pabellón bien alto. Ellos, sin duda, lo hicieron, y se volvieron a merendar el escenario. ¡Ganas de que vuelvan de nuevo!

Tras esta gran descarga de los mallorquines, salimos a que nos diera el aire (lo que no era demasiado agradable, después de la gran sudada que nos metimos, pero sí necesario para respirar un poco de fresco). Aun nos quedaba una buena remesa de violencia sonora por delante y tras unos cubatitas bien buenos, emprendimos la marcha con los Devotion ya sonando de pleno. Quedaba mucha ira por descargar todavía y la banda valenciana contribuyo de forma más que digna a ello. En todo momento sumidos en la oscuridad de la escasa iluminación, comenzaron fuerte, muy fuerte. Esta banda de reciente creación era totalmente desconocida por mí, pero ya puestos a disfrutar de todo lo que viniera aquella noche, nos pillamos un buen sitio y no nos movimos de allí para, a pesar de nuestro ya bastante lamentable estado, seguir con un perpetuo headbanging cada uno de los temas. Estos también se alejaban un poco del Brutal Death / Grindcore que fue el estilo dominante para ofrecer algo más clásico sin dejar a un lado la ferocidad de una batería criminal que no dejaba tregua y unos riffs que golpeaban fuerte, malignos y con mucha mala hostia a manos de unos guitarristas que se dejaron la piel, también con unos solos muy guapos y veloces.

Lo de V.I.L. fue una perfecta y deliciosa combinación de brutalidad extrema y diversión en toda regla, casi tan unida como su buen gusto para el Death/grindcore. Tuve la ocasión de verles en este último Hammer Fest pero se torció la cosa, así que esta vez había que meterse a muerte de lleno en el show. La sala por momentos parecía más desangelada, pero eso a nosotros poco nos importó a la hora de darle cera al cuello. A pesar de que practican un grindcore de la vieja escuela, su música no se basa solamente en blast beats a toda hostia y temas de 2 minutos (aunque tampoco son mucho más largos), explorando otros matices. Pero a la hora de meter caña, pocos rivales tuvieron en la noche. Y eso que noté que faltaba algo de movimiento sobre el escenario (bajo él ya ni os cuento…) y que los componentes estaban algo distanciados, pero musicalmente sí se apreció una buena coordinación. Con un sonido bastante sucio (lo cual no sé si sería adrede o no) que el resto de bandas, tocaron casi una hora, repartiendo hostias sonoras con los temas de su único disco, “Réquiem for a Prayer” y una inesperada versión de nuestros queridos Brujería, el clásico Matando Güeros (¡¡viva la raza cabroneees!!) que nos metió un buen chute de adrenalina a pesar de que ya no podíamos casi ni vocalizar jajaja. Después, temas como Flight in the Shadows me pusieron a hervir la puta sangre por su mala gaita y agresividad. Uno de los mejores y más moviditos shows de la noche.

Para el envite final de este Spain Death Metal Fest 2015 íbamos a tener algo muy especial. Cerebral Effusion era la banda más veterana y formada de cuantas formaban parte del cartel de aquel poco habitual sábado y desde Vizcaya vinieron hasta tierras alicantinas para demostrar el porqué. A pesar de las horas, del cansancio, y de la cocida que llevábamos, fue algo tremendo y digno de ver. No pensaba que a estas horas todavía podría haber disfrutado de la forma en que lo hice con estos pedazo de animales. Ya de primeras, gozaron de un sonido muy claro y potente, algo que pese a su enrevesado estilo, les hizo mucha justicia. La técnica de todos y cada uno de los músicos era impresionante, y les importó una mierda que la sala ya estuviera prácticamente vacía, se curtieron la piel y sudaron la camiseta de lo lindo. A parte de su trabajada actitud (headbanging, despatarramientos y miradas hostiles varias) y sus temas de atroz velocidad y técnica, supieron darle un ritmo al concierto casi mortal, no se anduvieron por las ramas con mensajes ni agradecimientos excesivos, sino que emplearon bien cada minuto para lanzar sus hachazos. Para mí (y coincido con mi colega) lo más destacable desde un principio fue el sonido y la técnica de su batería Eihar, un músico ya muy rodado y con una habilidad increíble para hacer parones, cambios de ritmo, ir a la velocidad del rayo y reventar el doble pedal. Fue un auténtico espectáculo por si solo, pero es que el resto de músicos en ningún momento se quedaron cortos. Te podías fijar en cualquiera de ellos y alucinar: unas estructuras de lo más complejas, unos riffs que dejaban descolocado y un bajo muy marcado y destacable. Cosme, el único miembro que queda de la formación original, asumió como era natural el papel de frontman lanzando odio por su garganta sin descuidar su virtuosa manera de tocar el bajo. Si a todo este conjunto de musicazos le unimos la brutalidad extrema de todo aquello que tocaban, quedó una hora en la que nuestros cuellos echaban chispas de principio a fin, e incluso se nos hizo corto. Lástima no haberles conocido antes para disfrutar aun más de sus temas, pero diría que junto a Devouring hicieron el mejor bolo de toda la noche.

Salimos de la sala con los tímpanos reventados pero tremendamente contentos, incluso echamos de menos alguna otra actuación. Ahora el dilema era si volver a casa o quedarnos a sobarla en la furgo, cosa que finalmente no hicimos a pesar de que era la idea inicial. De todas formas, la vuelta se hizo muy corta comentando las jugadas de la noche y estuvo de lujo, aunque sea para variar, no hacerme los kilómetros hasta casa solo, así que desde aquí agradezco a mi colega de fatigas varias Kurro el haberme acompañado en esta pequeña odisea de noche, que se salió bastante de lo habitual, pero que disfruté a muerte en todos los sentidos. También un abrazo muy fuerte a la gente de Devouring quienes, a parte de ofrecernos un conciertazo (por lo visto es algo habitual en ellos) fueron una más que grata compañía.

Agradecimiento también a Avul, organizador del festival, por haber estado ahí siempre apoyando la escena pese a que esta edición fue bastante decepcionante en cuanto a participación. Desde aquí todos mis ánimos y espero que haya más en el futuro.

Las fotos son cortesía de Kurro, probablemente son las mejores que hayan aparecido nunca en este blog, así que os pongo un buen repertorio para que no os las perdáis.

Hasta la próxima, en breves.

_|,,| JaviMetal (Is The Law) |,,|_

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Si te ha gustado la crónica, estuviste allí o quieres hacer algúna corrección, ¡comenta!