miércoles, 15 de agosto de 2012

Empalme Brutal 2012 - 5ª Jornada (Metalcamp 06/Agosto/2012)

Tras la parada en Chambery, donde los compañeros del Comando que no venían a Metalcamp se quedaron esperando un bus que los llevaría a casa, los más osados (o los que nos lo pudimos permitir) seguimos nuestra ruta, diciendo adiós a todos y preparándonos para unos días que prometían ser, como mínimo, igual que las cuatro jornadas de Wacken, enfrentados con la misma filosofía que siempre llevo: ver cuantos más conciertos mejor y terminar lo más reventado posible. Unas pocas horas de viaje y llegamos al pequeño pueblo de Tolmin (Eslovenia). De allí, un pequeño pateo nos llevaría al camping donde viviríamos los 5 días siguientes. Aunque, si he de ser sincero, mi primer contacto con el festival (y creo que el de muchos) fue bastante descorazonador. En primer lugar, unos jodidos impresentables habían ocupado por la gorra nuestra zona de acampada, aun estando claramente indicado que nos pertenecía (Valkyrie Tour). Menos mal que la organización nos trasladó a otra zona muy cercana que incluso estaba mejor, ya que había más zonas con sombra. La segunda putada inesperada fue que, a la hora de coger las pulseras, me quedé anonadado cuando nos pidieron 10 euros en concepto de recogida de basura, y solo trayendo dos grandes bolsas llenas de basura los recuperaríamos. También me dio un poco de bajón el tamaño de los escenarios y recinto. Pero en unas horas, sinceramente, ya me sentía como en casa. El entorno del festival es precioso, caminos entre arboledas, montañas verdes por todos lados… ¡Metalcamp daba comienzo!

Sanctuary. Si tuviese que elegir un título para este primer día de Metalcamp, sería el de los grupos “repes”, todos los que me interesaban del cartel de aquel día ya les había visto en Wacken hacía un par de días o tres. Para algunos resultaría absurda la idea pero… si hablamos de bandas de tanto nivel como Testament o Napalm Death… ¿por qué cojones no vamos a verlas otra vez? Entre dichas bandas, se encontraban Sanctuary. En Wacken tan solo pude ver 4 o 5 temas, pero aquí vine dispuesto a verlo todo. Salvo el atuendo distinto de Warrel Dane, todo lo demás continuaba igual. Sin telón de fondo, salieron con la misma entrega que el anterior concierto. Tan solo vi alguna diferencia sustancial en el setlist, pero en general fue un show bastante parecido. Warrel cantó bastante bien con esa voz tan peculiar y porque no decirlo, con cierto encanto, siguiendo el estilo de bandas como Mystic Prophecy o Iced Earth (salvando las distancias, por supuesto). Me quedé bastante con la pareja de guitarristas y sus originales instrumentos, ambos haciendo virtuosos solos cuando les correspondía en cada tema, alternando sus funciones. Me pareció raro que el vocalista se estuviese sentando a cada momento, en los monitores, y en donde le pillaba, lo que restó algo de motivación al espectáculo.

Napalm Death. Casualidades de la vida. Desde el año 2000 sin verles y en 3 días, les veo dos veces. Precisamente porqué tenía muchas ganas de verles tampoco me perdí este concierto, que me pareció todavía más bestia y movido que el anterior. Barney salió a escena hecho una furia, como poseído por mil demonios a la vez. Empezaron con la brutal Errors in the Signal, sin dar tregua, ni el propio Barney ni Danny Herrera con sus rapidísimos blast beat, no solo en este tema, si no en la mayoría de ellos. Me quedé especialmente con él. La verdad es que tiene unos detallazos increíbles, a pesar del estilo que manejan, le veo un batería con muchísimas posibilidades y bastante técnico, dentro de lo que cabe. Puede que alteraran el orden de los temas que tocaron, pero no volvió a faltar su particular versión “embrutecida” del Nazi Punks Fuck Off de los Dead Kennedys que tanto les gustan. Verlos desde un poco más lejos que en Wacken le restó algo de disfrute, pues me encanta ver al animal de Shane Embury rasgando a lo loco su bajo y sacando humo de las cuerdas; a pesar de tener unos dedos como morcillas es un bajista excepcionalmente rápido. Decir que la rabia y brutalidad de los componentes no amainó en ningún momento del concierto, siendo uno de los más estruendosos que tendríamos ocasión de ver.

Testament. Creo que los americanos son una banda, pese a tener ya casi 30 años de existencia, en alza. Ya lo demostraron cuando con "The Gathering" consiguieron reinventarse a si mismos, y pienso que esta época más reciente es otra de esas reinvenciones. En este conciertazo que dieron en Metalcamp, se repitieron, a parte de la mayoría de temas y escenas, muchas de las sensaciones que habían dado en Alemania: suenan como una puta apisonadora. Incluso repitiendo telón y juegos de luces, la actuación se vivió exactamente con la misma intensidad. Este último disco, del que cayeron unas cuantas, es una pasada por la contundencia que desprende, pero el anterior no se le quedaba muy atrás, y tuvieron el detalle de acordarse de él en un par de ocasiones, con More Than Meets The Eye y un extra que no cayó en Wacken por cuestión de tiempo, la magnífica The Formation of Damnation. El resto ya lo comenté y volvió a repetirse. Ese Chuck Billy en la cima de su carrera, con esa facilidad para cambiar de registro más thrasher a más gutural en algunos momentos, sin parar de tocar la guitarra imaginaria con el palo de su micro (fluorescente, por cierto) o los guitarras “de verdad”, Eric / Alex, que vaya telita con estos dos. Salimos con el cuello echando chispas de allí.

En este día, a parte de las anécdotas comentadas anteriormente, hubo dos cosas de las que me arrepentí. Una es haberme perdido a los Vicious Rumors, que se de buena tinta que dan unos conciertos impresionantes (al menos así era hace unos años) y la otra, no haber visto a los Dark Funeral, ni aquí ni en Wacken. Sí el día comenzó con algunos sinsabores, terminó de forma inmejorable, con un merecido descanso y con la misma gente tan de puta madre que conocí en Wacken y siguieron con Metalcamp.

_|,,| JaviMetal (Is The Law) |,,|_

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