El Sábado día 27 de Octubre, en el circuito de Cheste, a partir de las 21:00, un acontecimiento realmente importante. Los Héroes del Silencio, nuestra banda de rock más internacional en toda la historia, daba su último concierto. Como era de suponer, no me iba a perder tan magno acontecimiento, a pesar del elevadísimo precio de la entrada (45 lerus). Un caos total nos esperaba a la entrada de Cheste. Unas 80.000 personas (sí sí!) se reunían allí y como era de esperar, los atascos y mogollones de gente eran lógicos. Nada mas entrar al escenario, ya se podía adivinar la magnitud de la cita (por cierto, me lleve una alegría de ver por allí al gran Manolo Kabezabolo entre la peña!!). Escenario GIGANTESCO, con pasarela, pantallas, videos... que aun así apenas daban abasto para tanta gente. Y ante todo, un sonido perfecto, de los mejores que he escuchado en un concierto en mi vida. La ocasión lo merecía, pues era la gran despedida.
Tras un breve retraso, salieron a escena los héroes, todos salvo Enrique, que salió pasado el trozo instrumental de El Estanque, tema elegido para comenzar, y que yo vi mas que nada como una introducción para ir calentando al personal. Como en el resto de actuaciones, la siguiente en caer fue Deshacer el Mundo y fue de lo mejorcito del concierto. Dos puntualizaciones: había tantísima gente que nos tuvimos que conformar con ver el concierto desde lejos y más bien tuvimos que estar atentos a las pantallas mas que al escenario. La otra es que el escenario deberían haberlo puesto en la parte más alta, puesto que apenas se podía ver desde lejos.