Más que interesante y muy movida la sesión de Rock y Metal del miércoles. Con buenos colegas que formaron parte de ella como Juanma, Kurro, Momo, Dani y los perros viejos del lugar como Kolega, Chely, Costera, Indio… una inmensa alegría reencontrarme con toda esta gente de la que siempre se puede aprender mucho por muy rodado que este uno. Y la compañía en general fue de auténtico lujo. Este jueves, primer día completo del festival, sin embargo, tan importante fueron los colegas como el nivelón de conciertos que acogería la jornada, entre ellos algunos de mis grupos favoritos y otros que vi por primera vez y me dejaron literalmente boquiabierto y empapado en sudor. No puedo obviar ni aplazar para más tarde la mención de que, POR FIN, hemos tenido a una banda colosal como Dark Moor en el Leyendas, algo que me he hartado de pedir hasta que me dolieran los dedos durante 14 años, y siempre he mostrado mi decepción hasta esta decimocuarta edición. Hablando de leyendas, tampoco podemos dejar a un lado a las que fueron las mayores de todas cuantas pisaron los escenarios aquel día como lo son Rose Tattoo o Thin Lizzy, que se trajeron con ellos al espíritu de Phil Lynott dando un concierto glorioso. También hubo grandes sesiones de matraca, de esa que nos gusta para encerarnos bien el cuello y los oídos, como la que repartieron Cradle of Filth o Flotsam & Jetsam, incluso para gustos más modernos como los seguidores de Unearth. Con todo, fue una auténtica fiesta de Rock y Heavy Metal, con nombres, grupos y conciertos que quedarán en nuestra memoria durante mucho tiempo. Por eso siempre insisto en que hay que perderse el mínimo de actuaciones posibles, porque aquella que menos te esperas puede convertirse el concierto del festival.