Aunque me patee el culo reconocerlo, gracias a la zona de sombra este Leyendas fue mucho menos agotador y pude estirar bastante más de lo habitual dentro de la tienda. Y es que aunque el jueves no fue demasiado extenso en cuanto a conciertos, ya había cierto cansancio acumulado de dos días trajinando de aquí para allá. En cuanto al cartel, para muchos hoy era el día fuerte, y por lo que vi, mucha gente se compró solamente la entrada del viernes, aunque ambos días estuvieron más o menos equilibrados en asistencia. Un cartel que habla por sí solo de la fulgurante evolución de este festival, que allá por el 2006 empezó como una especie de tributo a todas esas grandes bandas que cimentaron la historia del rock en nuestro país y hoy en día lucha por lograr ser el número uno de España, con grandes leyendas internacionales consagradas (W.A.S.P., Michael Schenker o Annihilator) y bandas que pegan fuerte en el panorama actual, como Arch Enemy, H.E.A.T., Delain o Battle Beast. Ante este despliegue (sin olvidar por supuesto las bandas clásicas que representan la esencia del Leyendas) la ilusión era máxima. La mañana transcurrió tranquila, ultimando las compras justas para sobrevivir, haciendo un poco de vida social con unos vecinos de lo más agradable, y ya desde el primer grupo, antes de las 4 de la tarde, decidimos ponernos las pilas y a pesar de las insufribles horas (por el calor) nos plantamos en las primeras filas aun a riesgo de sufrir una más que posible insolación.