Tras la veda abierta por el Metal Lorca 2016, tan solo una semana antes, al sábado siguiente teníamos una cita que se ha convertido en algo casi ineludible con el Rock Arena, festival que se celebra todos los años en San Fulgencio, una localidad al sur de Alicante, en donde sobre principios / mitad de Julio, además de un calor de justicia, azota el Metal más variado en carteles que suelen ser, edición tras edición, de lo más apetecibles. Y una de las cosas más atractivo es que, salvo la edición del 2013 que fueron dos días, jamás se ha cobrado entrada para asistir, algo que puede ser un arma de doble filo, atrayendo quizá a más público en general, aunque también a algún bicho raro jeje. Pero bueno, al fin y al cabo, el Metal es para todo el que lo quiera disfrutar. La verdad es que este año el cartel no me llamaba en exceso la atención, por lo que en principio no pensaba asistir. Bandas muy comunes que ya he visto muchísimas veces como Saratoga o Dragonfly junto a otra a la que casi le tenía más ganas, In Mute. Lo cierto es que, cuando mi colega Kurro se apuntó al carro, el festival pasó a tener más atractivo, así que junto con mi chica, nos fuimos los tres en mi “relámpago”. Al igual que sucedió con el Metal Lorca, llegamos al recinto una vez ya bien entrado el festival, algo que hicimos de forma intencionada, ya que el aplastante calor que estamos sufriendo estos días junto con el poco interés que me suscitaban las primeras bandas (Overdry y Darknoise, estilos que no me llenan nada), frenaba un poco la idea de ir desde primera tarde. El viaje fue rapidito y entretenido, sin pasar excesiva calor, y con muchas ganas de llegar para estirar un poco las piernas, el cuello y los cuernos.