
Nos metemos ya de lleno en el cuarto trimestre de este 2026, que se me ha pasado en un suspiro a pesar de que ha habido en él infinidad de música, noches y conciertos que me han dejado una huella imborrable. Y precisamente con esta crónica vengo a relataros algo que ha reunido todo eso, y que para mayor alegría, ha tenido un significado muy especial a nivel personal. No solo da la casualidad (si es que esta palabra se puede emplear refiriéndonos a ellos) de que Jolly Joker dieron una de sus mejores actuaciones entre las más de 30 que les he visto, sino que paralelamente, pude por primera vez vivir en persona la ‘experiencia’ completa de lo que viene a ser una noche de curro para ellos, incluyendo montaje y prueba de sonido, y esa era una grandísima ilusión que llevaba mucho tiempo deseando hacer realidad. Pero al margen de la gran emoción que esto me supuso, debo recalcar que lo que vivimos el pasado viernes ante el escenario del Loco Club en Valencia, fue una auténtica barbaridad de quitarse el sombrero. Jolly Joker, no cabe duda, se encuentras en su mejor momento de directo… aunque me temo que esta afirmación solo tendrá validez hasta que den su próximo concierto, en donde volverán a superarse a sí mismos. Es lo que sucede cuando una banda solo sabe ir a más. Para añadir alicientes extras al conjunto, no solo jugaban en casa, no solo era su primer concierto en Valencia desde que en febrero del 2025 diesen la fiesta inaugural en honor a su último discazo, sino que además, venían presentando este último en su nueva y flamante edición en vinilo, que es una jodida maravilla. Y ya que estamos, ¡también nuevo modelo de camiseta!













