
Cuánto tarda en llegar aquello que con más fuerza deseamos… y qué veloces transcurren esos momentos, escapándose de las manos como si fuesen unos pocos y efímeros segundos. Y cuanta más ilusión se acumula, más se acentúa esa sensación. Me ha sucedido con unos cuantos conciertos en lo que va de año… pero nunca en la misma medida que respecto a este Rock the Sun, rotundamente y con mucha diferencia, mi cartel favorito del 2026. Gracias tanto a este, como al Lion Rock Fest, por fin podemos enorgullecernos de tener dos señores festivales dedicados prácticamente en exclusiva al Hard Rock y al AOR, estilos que cuentan con más bien poca acogida por estos lares, y que requerían de promotoras y organizaciones con las agallas necesarias para montar algo así de una vez por todas. No cabe duda de que, hoy por hoy, los amantes acérrimos de dichos sonidos (como un servidor) estamos de enhorabuena, aunque como en nuestro caso concreto, tengamos que recorrernos media geografía para disfrutarlos. Rock the Sun 2026 contó con un cartel de ensueño que muy pocos esperaríamos haber visto algún día sin tener que salir de nuestras fronteras, dando cabida a bandas europeas, americanas, y estatales de lo más mítico y granado. Este año, de hecho, se apostó más concretamente por el Sleazy, variante del rock duro muy, pero que muy escasa en nuestro país, y que me flipa especialmente, por lo que para mí la oferta fue todavía más atractiva en esta que en la primera edición. No es extraño entonces, como dije al principio, que tuviese unas ganas locas de que llegara, por fin, una fecha tan señalada, para la que he estado ahorrando y sacrificándome (prescindiendo, incluso, del Rock Imperium) durante todo el año. Pero al final, sin duda, ha merecido la pena.













