
La primera velada de Rock the Sun me había dejado con el cuerpo electrificado, especialmente por aquel final de órdago con The Night Flight Orchestra y Nestor. Por suerte, y a pesar del ‘paseíto’ a pie que nos pegamos desde Montjuic hasta nuestro hotel en L'Hospitalet de Llobregat (unos 40 minutos), al día siguiente, mi chica y yo amanecimos bastante descansados, solo con las lógicas secuelas físicas de haber vivido un día tan a saco. Pero todavía quedaba mucho, mucho por disfrutar. Para la gran mayoría de opiniones, este segundo envite era el más flojo de los dos. La caída de los legendarios Raven casi a última hora, y su sustitución por 91 Suite, equilibraba el cartel a favor de las bandas nacionales, algo que a muchos les sentó bastante mal, y tampoco es de extrañar, principalmente debido al alto precio del abono, o incluso de las entradas por día. No obstante, servidor no puede despreciar en ningún caso la presencia de una de sus bandas de Rock favoritas de este puto país como son los hard rockeros murcianos, y de hecho, como ya comenté en redes, para mi gusto musical el cambio fue incluso positivo. Sin duda alguna, los principales baluartes con los que contaba esta segunda jornada eran el portentoso Robin McAuley, y los siempre triunfales H.E.A.T., que aunque no dieron el mejor concierto que les he visto, estuvieron a un nivel que muy pocas bandas de creación relativamente actual pueden igualar. Con lo dicho, para mí el atractivo de ambos días estaba casi a la par, y esta vez no pensábamos perdernos ni un minuto de actuación. Respecto al clima, el calor, aunque hablemos de finales de septiembre, iba a ser otra vez el protagonista de aquel sábado de Rock the Sun, haciendo honores al nombre del festival.
