Tal como nos acostamos la noche del viernes, así nos levantamos el sábado, con las mismas dudas y temores sobre la cuestión de si el Leyendas iba a continuar o iban a cancelar el resto. La rabia dentro de mí aumentaba mas todavía pensando en que me iba a perder la única oportunidad que tenia para ver a los Easy Rider, entre otras bandas por las que había acudido. Por el camping circulaban todo tipo de rumores, que si cambio de horarios, que si equipos rotos, que si suspensión total… Pronto se disolvieron nuestras dudas cuando un grupo de personas voluntarias nos repartieron los nuevos horarios para dicho día, en el que se hacia una recolocación de las bandas y se añadían unas cuantas del día anterior que no pudimos disfrutar. Mi alegría fue mayúscula, y el día empezó ya fuerte con los segovianos Lujuria.
Tenían que haber comenzado la jornada los hardrockeros Handful of Rain, pero finalmente se cayeron del cartel. A pesar de todas las calamidades, Lujuria salieron a comerse el Leyendas, después de haber estado toda la noche currando para salvar el festival, después de haber tenido que acceder a tocar nada menos que a las 12:00 del mediodía… Esto no fue ni mucho menos óbice para que la banda saliese desanimada o floja de fuerzas. Todo lo contrario. Oscar, que había estado presentando a la mayoría de bandas míticas que sonaron en el festival, estuvo brillante, sobre todo como frontman, ya que como cantante es algo limitado. Pero ¿ilusión? ¿Ganas? Todas las del mundo y más. Apoyado al 100% por su banda, no paro de dejarse la garganta animando, apoyando la causa del festival y del heavy metal y sus primeras armas fueron sorprendentes versiones del Esta es una Noche de Rock’n’Roll de los Barricada y El Heavy no es Violencia de Pedro Bruque, a quien, por cierto, se recordó y homenajeo a lo largo y ancho de todo el festival y durante muchos de los conciertos. Joda a Quien Joda y Cae la Mascara fueron de mis favoritas, sobre todo esta primera, que esta sobrada de fuerza en música y letra, pero la que no me esperaba en absoluto, y de la que Oscar nos conto una triste anécdota, fue Dejad que los Niños se Acerquen a mí, del disco “El Poder del Deseo” uno de mis favoritos, cañera y melódica al mismo tiempo. No falto en la recta final su clasicazo Corazón de Heavy Metal sin dejar de recordar que hay que apoyar el festival a muerte. A lo largo del concierto hubieron bastantes colaboraciones muy graciosas de niños y niñas a los que la banda quiso dar protagonismo y se lo pasaron la mar de bien.