El hecho de que por fin la asociación Metal Bats haya
conseguido llevar a cabo, tras meses de organización, un auténtico festivalón
de la talla del Fright Night II, después de muchísimo tiempo deseándolo, ya se
puede considerar un gran triunfo a favor de la cultura, una victoria más contra
la maldita pandemia, y sobre todo, otro buen empujón a nuestro rollo en directo
que no está teniendo las cosas fáciles precisamente. Mi alegría va en todas
direcciones, hacia la propia organización que siempre se meten un curro bestial
para acercarnos bandas de calidad, hacia las bandas que pudieron participar en
este esperado evento, y por descontado, hacia todos nosotros, que disfrutamos
como locos con las cuatro bandas de las que constaba el cartel. Además, para mi
gran ilusión a nivel personal, eran cuatro bandas que nunca había visto en
directo, y muy deseadas, así que este festival se convirtió en un auténtico
caramelo desde el momento en que se anunció, con los flamantes Stallion como cabezas de cartel, Heavy
Metal alemán de pura cepa, y un acompañamiento de puro lujo, con los madrileños
In Vain, que me moría de ganas de
ver, Injector, otro tanto de lo
mismo (ya era hora, joder…) y cómo no, los locales 4 Bajo Zero, que a pesar de lo repasados que tengo sus dos álbumes,
este fue mi primer contacto con ellos en directo. En la sala 16 Toneladas, que afortunadamente
fue la que acogió el festival, de nuevo se respiró un clima inmejorable. Cero
malos rollos, y mucha peña acudiendo a la cita con un único objetivo: pasarlo
de destripe y meter headbanging hasta que nos doliera el cuello. La hora de
apertura de puertas fue algo tardía, aunque entiendo que fue por ser viernes
laborable, así que… ¡¡Heavy Metal hasta las tantas de la madrugada!!