
A finales del pasado año, más concretamente, el 13 de noviembre, conocíamos de forma oficial una noticia que supuso un duro varapalo para la banda de Rock’n’Roll valenciana Corazones Eléctricos, y por supuesto, para sus fans acérrimos, entre quienes me encuentro desde los inicios. Pete Sala y Quique Cuquerella, quienes en los últimos años se han hecho cargo con tanta solvencia del bajo y la batería respectivamente, abandonaban el conjunto de forma definitiva, alegando circunstancias personales que se vieron agravadas por los trágicos sucesos provocados por la gota fría que sacudió a mi querida Valencia. Pero no había pasado ni un solo mes, y cuando todos temíamos por el futuro de la formación, Pau Monteagudo, junto a músicos que le echaron un cable de forma puntual, consiguió sacar a flote algunas de las fechas restantes de la gira en curso, que ya parecía abocada a la cancelación. Entre ellas, la de Valencia, que resultó en un conciertazo de auténtico órdago. A día de hoy, Corazones Eléctricos siguen sin tener una formación como tal, pero no dejan de latir con fuerza gracias a su alma matter, el grandísimo e incomparable Pau Monteagudo que, contra viento y marea, sigue empujando el carro. Un artista que nunca se ha dejado tumbar por los empujones de la vida, tirando siempre de su enorme talento, carisma, y devoción por el Rock’n’Roll. Y cuando a alguien le arde la música en las venas de esa manera, como es su caso, no puede parar ni aunque quiera, por muchos obstáculos que se pongan por delante. Y qué mejor forma de demostrarlo, que con su última propuesta: una gira tremendamente especial y única en la que Pau interpretará temas de la banda, guitarra acústica en mano, y de forma más íntima que nunca. Algunos, ineludibles en sus directos. Otros, inéditos.