Ya había cantidad de ganas, en medio de la enorme variedad
de estilos que he podido ver este año en directo, de una noche de puro Heavy
Metal, de las de cuero, gritos de infarto y tachuelas hasta en los huevos, todo
ello y mucho más materializado en la gira que esta misma semana ha recorrido la
península prácticamente de punta a punta, con los míticos Exciter en una forma envidiable tras más de 40 años atronando los
escenarios con su descuartizador Speed Metal, acompañados por unos Toxikull que fuero la banda perfecta
para esta ocasión, y a muchos de nosotros nos dejaron con los ojos como platos
y los oídos pidiendo ‘clementix’. La particularidad de este concierto es que
cayó en pleno miércoles, aunque eso es una nimiedad cuando se trata de una cita
absolutamente ineludible para cualquier fan del Heavy Metal espitoso y
machacavértebras que se precie de serlo. La sala 16 Toneladas volvió a ser la
mejor anfitriona posible, como lo ha sido de tantas noches inolvidables que he
pasado en la capital valenciana, y lo digo, entre muchas otras cosas, porque
todo lo que sonó allí aquella noche lo hizo a un nivel soberbio. El hecho de
que fuese entre semana, y ante la dejadez relativa que hay últimamente a la
hora de acudir a conciertos que no sean sota, caballo y rey o grandes
festivales, me preocupaba por el tema de la venta de entradas, pero todos los
temores se disiparon rápidamente cuando comprobé el ambiente que se vivía en
las puertas y alrededores de la sala, incluso un buen rato antes de la apertura
de puertas. Nos encontrábamos ante el penúltimo concierto de la gira, después
de pasar por ciudades como Madrid, Oviedo, Zaragoza, y previo a la gran
despedida en la ciudad condal.