El
conciertazo que se marcaron los Leather Boys en el Babylon, en pleno centro de
la preciosa ciudad de León, fue tan solo el primer plato de un menú de verdadero
lujo. Un ciclo de conciertos que, aunque fuese por un solo fin de semana,
convertía a la ciudad en la capital del Rock en este país. No es una afirmación
para nada exagerada. Durante dos días, en tres eventos separados, teníamos 10
conciertos a 10 minutos a pie entre unos y otros. Por una parte, el ya comentado
Spooky Fest en su tercera celebración. Por otra, el grandioso Lion Rock Fest. Y
por otra, amparadas por la misma organización del festival, pudimos disfrutar
de las actuaciones de dos de las mejores bandas de Hard melódico / AOR que
existen hoy por hoy en la península, toda una delicatesen para paladares
exigentes: los locales Torque, y
desde Madrid, los más que curtidos Strangers.
La verdadera lástima fue el solapamiento entre los eventos del viernes, que se
acusó todavía más debido al retraso que padeció la actuación de los Leather
Boys. Una vez nos despedimos debidamente de estos últimos, fuimos corriendo,
más que andando, hacia la Studio 54, pero sabíamos que ni con toda la prisa, ni
con las mejores intenciones, llegaríamos a ver el bolo completo de Torque. Y la verdad, es algo que me
fastidió bastante, por mucho que sean ‘cosas que pasan’, ya tenía unas ganas inenarrables
de ver cómo defendían ese pedazo de álbum llamado “The Deep Between Two Souls”
que tanto me ha enganchado. Strangers
también eran, en cierto modo, novedad en directo para mí, porque aunque ya les
vi hace unos años en el Leyendas del Rock, la formación y sonido que ostentan
actualmente son bastante distintos a los de entonces. Así pues, ¡que continúe
el Rock’n’Roll!