Como ya comenté al final de la anterior crónica, esta segunda jornada era,
como poco, de las mejores de todo el festival. Ahora, pensándolo bien, tras la
machacada con la que terminé los cinco días, agradezco que este cartel se
celebrara el segundo, porque de haber sido el último, seguramente habría muerto
por extenuación. Una auténtica maratón de conciertazos ineludibles, como los
que dieron Y&T, The Darkness, Enuff Z’Nuff o Hardcore
Superstar, entre muchos otros, que haría babear a cualquier fan del Hard
Rock, con las pinceladas de Heavy Metal que pusieron los Accept y los KK’s Priest
del Sr. Downing. Un día que había que disfrutar obligatoriamente de principio a
final, una jornada en la que, afortunadamente, todo cuadró casi a la
perfección: ni caídas, ni excesivos retrasos, ni decepciones, ni mal sonido.
Posiblemente, fue la que disfruté con mayor intensidad. Ya de muy buena mañana,
escuchamos por megafonía la voz de nuestro capitán de este 2024, Mr. Ted Poley, que también actuaría en
breves horas, dándonos los buenos días y anunciando determinados eventos. Eran
nada menos 10 bandas las que tenía pensado ver en poco más de 12 horas, un
verdadero ‘tour de force’, un listón muy alto que solo con la mayor de las
motivaciones podría cumplir. Y esa motivación insuperable, residía en el mismo
cartel. ¿Cuándo podríamos parar a comer y cenar? Esa cuestión era algo
totalmente secundario para mí. Los primeros en abrir fueron Kaleido, una banda
que escuché por primera vez tan solo unas semanas antes del festival, y que por
su rollo excesivamente modernote, no me gustaron nada, aunque algunos me
hablaron de la gran voz de su frontwoman en directo. Puesto que la movida
empezaría bastante temprano, nos levantamos sin prisa pero sin pausa para
intentar no perdernos nada.