No son precisamente
novatos en la capital valenciana, pues ya nos visitaron, entre otras ocasiones,
en 2014 y 2017. Y sin embargo, aquel pasado sábado en ‘la terreta’, todos
volvimos a recibir con los brazos abiertos al trío más gamberro, malhablado y
alborotador de Tucson, Arizona. Efectivamente, los Supersuckers visitaban aquella noche la Loco Club de Valencia, y
muy poca gente quiso perdérselo. Personalmente, hacía meses que tenía la
entrada (por suerte, ya que de otra forma, seguramente me habría quedado fuera)
y les tenía mogollón de ganas, ya que iba a ser la primera vez que les veía en
directo. Ya me quedé con ganas cuando vinieron por última vez como parte del
cartel del Motorbeach Festival 2023, junto a Quireboys, entre otros, y en esta
ocasión, tan cerca de casa, no podía decir que no, acompañado también por mi chica.
Eso sí, para nosotros fue, aparte de un gran concierto, una prueba de resistencia.
El día anterior justo regresábamos del Monsters of Rock Cruise, después de seis
días intensos de festival, y todavía nos faltaban muchas horas de sueño y reposo,
con un cansancio bestial, notando aun el ‘jetlag’ y las ‘sea-legs’. Así pues,
decidimos hacer esta parada de camino a casa, que todavía no habíamos pisado.
Sin embargo, el concierto era un valor seguro para mantenernos bien despiertos.
Además de Supersuckers, cartel
estaba completado por el siempre infalible Frank
Suz y su escuadrón del infierno, así que la caña y la adrenalina estaban
más que garantizadas. La entrada en la ciudad, que ya se preparaba para las
fallas de turno, fue caótica, aunque no tanto como esperábamos. En esas
condiciones, intentar moverse y aparcar por la zona del Loco es poco menos que
una odisea, así que, como siempre, tiramos directamente del parking Aspas, para
seguidamente, buscar un sitio para papear algo.