Desde nuestra
llegada a Miami, el día 27 de febrero, no paramos quietos un solo minuto,
prácticamente solo para dormir. Durante la primera noche, nos dedicamos a comprar
avituallamiento para el resto de días que íbamos a pasar allí, para no gastar
una fortuna en restaurantes y demás (solamente con los precios de los
supermercados de allí, uno sale ya bastante escaldado…). Todavía siguiendo el
horario español, nos acostamos muy temprano, ya que a las 3 de la madrugada
debíamos estar en pie para nuestra primera visita. Disfrutamos de las vistas
durante un largo trayecto de 4 horas en autobús, más de 180 kilómetros, a
través de esa maravilla de la ingeniería llamada Overseas Highway, que nos
llevaría hasta Key West, donde pasamos todo el día, visitando lugares
emblemáticos y dando un paseo en barco. Pero para mí, lo mejor de todo fue
poder convertir otro sueño en realidad: visitar el Fort East Martello Museum y al
fin poder ver, en persona, a Robert the Doll, cuya figura y leyenda me han
fascinado casi hasta la obsesión durante muchos años. El día siguiente, entre
otras cosas, dimos un buen paseo por Miami Beach, visitando la zona del art
déco, el cementerio de Miami (precioso) por la tarde, y ya cayendo el sol,
tuvimos la “genial” idea de visitar Little Haiti, de donde tuvimos que salir
casi escopetados por el mal rollo que daba la zona. Al día siguiente, prometí
no levantarme de la cama hasta mediodía para ahorrar todas las fuerzas
posibles. La pre-party estaba tan solo a un tiro de piedra, y las ganas
incontenibles iban a hacer de aquella noche algo irrepetible. Para celebrar el
día, ir calentitos a la fiesta de presentación, y ahorrarnos allí los ridículos
precios de los cubatas, nos trincamos en casa una botella de bourbon entre los
tres. Pocas horas más tarde… comenzaba la locura.
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martes, 12 de marzo de 2024
jueves, 17 de febrero de 2022
The American Dream (Monsters of Rock Cruise 2022, Pre-Party, 08/02/2022)
No todo el Rock que vivimos en esta colosal experiencia fue
a lomos de un crucero en alta mar. Para nuestra inmensa alegría, y en lo
personal para aliviar el insoportable mono de conciertos que llevaba sufriendo
desde hacía casi dos meses, el festival Monsters of Rock Cruise organizó una
fiesta de bienvenida la jornada anterior al embarque, concretamente el martes
día 8, en el Magic City Casino de Miami, así que no tuvimos que esperar a estar
navegando para escuchar rugir las primeras guitarras. El evento no era
exclusivo para asistentes al crucero, obviamente nosotros teníamos el pase
gratis por medio de una pulsera, pero también se podían adquirir pases
solamente para los conciertos de aquella noche. El lugar es un casino inmenso
(donde por cierto, ya de primeras nos dieron el toque de atención por echar
fotos), con cientos de máquinas tragaperras varias y, como es costumbre, muy
acicalado y con un despliegue de seguridad considerable. La organización puso a
disposición de los asistentes tanto puestos de comida (típicos food-trucks
americanos) como de priva, con precios que, sorprendentemente, tampoco eran
demasiado elevados (el cubata andaba entre 7 y 10 dólares). Así mismo, en los
bajos cubiertos del local, también encontramos las primeras piezas de
merchandising en un stand bastante grande y esta vez sí, con unos precios de
ponerse a sudar (las camisetas de manga corta entre 35 y 40$). Sea como sea, yo
iba bajo mínimos de efectivo, así que me abstuve de todo. Tras darnos la
cordial bienvenida al casino, apenas podíamos esconder nuestra enorme ilusión
por estar allí, por saber que nos esperaba un auténtico cartelón para esa
noche, y sobre todo, porque al día siguiente sobre aquellas horas ya estaríamos
zarpando hacia el mar del Caribe con Hard Rock a toda hostia.
Etiquetas:
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Vixen
Ubicación:
450 NW 37th Ave, Miami, FL 33125, EE. UU.