Tendría
que echar marcha atrás en el tiempo, un bueeeeen trecho, para recordar una
jornada tan completa, variada e intensiva como lo fue para mí la de este pasado
sábado. Colegas, cultura, y aficiones varias en un mismo día que, como no,
culminó con una buena velada de Hard Rock. Sí, ya sé que dije que para este mes
de Octubre se habían acabado los conciertos… pero mentí, sencillamente porque
soy insaciable en cuanto a la música en directo, y además, la oportunidad que
se nos presentó, a mi chica y a mí, para esa noche, era irrechazable. Para
comenzar bien el día, una quedada con mis colegas murcianos para charlar largo
y tendido sobre coleccionismo y asistir, por fin, al Museo del videojuego de
Ibi, donde incomprensiblemente, todavía no había estado. Pero dicho plan, que
ya no era moco de pavo, mejoró notablemente la noche de antes, justo en el
momento en que me enteré de que el mítico guitarrista americano Adam Bomb, en una de sus interminables
e inverosímiles giras, pisaría la ciudad vecina de Alcoy en la que tan solo era
una de las diez paradas que tiene planeadas en nuestra península, visitando
lugares como Avilés, Castellón, Segovia o Madrid. La cosa ya tendría un mérito
considerable de por sí, pero es que, además, hay que recordar que, ya en julio
de este mismo año, hizo una gira que le iba a llevar a tocar en, agárrense los
machos, ¡¡trece ciudades distintas!! (aunque finalmente, tuvo que cancelar
alguna fecha). La cosa es que, siendo asiduo a nuestro país en casi todos sus
alocados tours, hacía ya tres años que no nos visitaba, y a lo que se ve, el
rockstar tenía muchas ganas de hacerlo. El Pub Bad Voodoo fue el que acogió la
cita…