Hay
conciertos que llegan casi de puro rebote, y este que paso a relatar, con todo
el detalle habitual, fue uno de ellos. Una de esas noches (o tardes, en este
caso) en las que, sencillamente, apetece de una forma irrefrenable pasar un
gran rato, de los que siempre quedan en la memoria, con Heavy Metal sin tregua.
Este sábado, las ganas de ver Alacrán,
Destral, y Frenzy (una de mis bandas favoritas de la escena actual del Heavy
Metal nacional) ganaron a esa vocecilla que me grita últimamente “no te lo
puedes permitir”, para salir hacia Valencia repleto de ilusión (aunque eso
nunca falta) y sobre todo, mucho síndrome de abstinencia tras un mes entero sin
poder ir de concierto. Claro que, el hecho de ir acompañado por mi chica,
compartir gastos, y el reducido precio del concierto (15 pavetes), también
fueron de una ayuda considerable. Un cartel cojonudo, con nombres que
aseguraban una buena sesión de fiesta de las que te recargan esa tan necesaria
electricidad que nunca debe dejar de correr por las venas. Llegar a la capital
valenciana fue, como siempre, cuestión de paciencia y buena música, pero
aparcar ya fue otra historia. Meterse en pleno barrio del Carmen, donde se
encuentra el Peter Rock Club, habría sido un suicidio para a mi descomunal
ansiedad al volante, así que optamos por aparcar en los el otro lado del río
(lo cual tampoco fue precisamente fácil…) y darnos un garbeo a pie hasta allí. Por
desgracia, tanta puta vuelta, y el hecho de haber salido de casa con el tiempo
pegado al culo, hicieron que llegásemos un poco tarde al primer bolo de la
jornada, algo que siempre me da mucha rabia, aunque eso no nos impidió catar
como se las gastan los zaragozanos Alacrán
en directo durante aproximadamente medio concierto.
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lunes, 14 de octubre de 2024
lunes, 3 de abril de 2023
Voice of the cult (XII Metalmería Fest - Nigromante, Nagasaki Sunrise, Frenzy, Cancer y Legion - Berlin Social Club, Almería)
Siempre
hay una primera vez para todo, y este sábado sucedió, al fin, lo que llevaba ya
muchos años deseando: asistir a una edición del Metalmería Fest. En esta
ocasión, en lo personal, no fue solamente cuestión de ganas y voluntad (como es
habitual), también de un conjunto de diversos factores sin los cuales,
definitivamente no podría haber asistido de ninguna manera. Al mismo tiempo,
esos factores fueron una parte muy especial de lo que vino a ser la experiencia
del festival como conjunto, en sí misma. Evidentemente, la primera y principal
baza para acudir era el pedazo de cartelón impresionante que, con el gran
esfuerzo de siempre, logró componer la asociación de Heavy Metal almeriense. Un
cartel variadísimo, y no solamente a nivel de estilos musicales (Speed, Thrash,
Death, Heavy clásico…), sino en cuanto a las propias bandas, desde los jóvenes
pero más que aguerridos Nagasaki Sunrise,
bandas que cuentan ya con sus añitos de rodaje sobre los escenarios, como Frenzy, varios más en el caso de Nigromante, o directamente, verdaderas
leyendas de nuestro Metal patrio (Legion)
y tal vez el plato más especial de la carta, los míticos Cancer, desde Reino Unido, con 6 LP en su haber. Puestos a verlo
así, un menú de cinco tenedores para prácticamente cualquier gusto, que
estábamos ansiosos por devorar de principio a fin. La cita se llevaría a cabo
en otra sala distinta respecto a la que acogió la anterior edición. El Berlín
Social Club, situado muy cerca del puerto de Almería, sería prácticamente
nuestra casa desde las 6 de la tarde hasta pasadas las 00:30, y mayormente
estuvo abarrotada de público (con la inmensa alegría que da comprobar esto)
durante toda la celebración. Pero el día fue mucho más largo que eso, y nuestro
gran viaje comenzó más de doce horas antes que todo terminase.
lunes, 14 de octubre de 2019
Maniacs Gone Wild (Maniacs Metalfest I (Lyzzärd + Frenzy + Killer + ADX), Sábado 12-10-19, Sala Babel, Alicante)
Anoche fue el ejemplo perfecto (tan solo uno más de tantos) de que ir solo a un concierto no tiene porque ser considerado un factor que vaya a influir negativamente en la noche. Ni mucho menos. Todavía no sé porque hay gente que piensa esto, me parece una soberana tontería, pero allá cada uno. Lo de anoche también fue, además, una fecha muy marcada en mi agenda de conciertos desde hacía tiempo, un festival que era un auténtico caramelo con bandas bastante difíciles de ver en este país a pesar de tener varias décadas de carrera a sus espaldas. Me encantan este tipo de conciertos, que no podríamos disfrutar de otra forma si no fuese gracias a asociaciones como la de Mediterranean Metal Maniacs, que fueron quienes organizaron esta tremenda movida a base de currar por amor a este arte que es el Metal y de arriesgar, ya que desgraciadamente no hay mucha gente que se digne a mover el culo si las bandas no se llaman Iron Maiden o Metallica… y todavía menos en Alicante, una provincia bastante matada en esto del Metal, y que estaría totalmente muerta si no fuese por asociaciones como esta o por gente como la que acudimos anoche a la sala Babel. De hecho, siempre que acudo a la capital me indigno bastante de no ver a absolutamente a nadie de aquellos que diez años antes se llenaban la bocaza con la típica frase de “nunca dejaré de ir de conciertos”. Ya. Desde luego, ellos se lo pierden. Porque el principal objetivo de estas noches ha de ser, por encima de todo, disfrutar del Metal, aprender, conocer a peña interesante, ayudar a aumentar el nivel de buen rollo y por supuesto, APOYAR la movida, que es lo que mucha gente se niega a entender, y eso nos hace daño a todos.
lunes, 3 de junio de 2019
Clash of the Beasts (War Dogs + Frenzy + Zarpa, Viernes 31/05/19, Sala Paberse, Sedaví)
No es sino gracias a asociaciones como Mediterranean Metal Maniacs, Metalmeria, Heavy Metal Espectros o, en este caso, Metal Bats que el Metal de carácter underground se mantiene más vivo que nunca encima de los escenarios, promocionando y dando oportunidades a esas bandas emergentes cuya calidad no tiene nada que envidiar a las ya consagradas, y que solamente necesitan el tiempo adecuado para terminar en boca de todos los que amamos este género, porque en cuanto a entrega y ganas de comerse el mundo, van sobrados. Este pasado viernes, último día de Mayo, tuvimos la ocasión de disfrutar en una sala tan maravillosa y familiar como la Paberse de Sedaví, de un mini festival que juntó en un mismo escenario a sangre nueva como War Dogs o Frenzy con la experiencia y los años de trabajo de una banda valenciana conocida por todo el mundo, los míticos Zarpa, que pusieron ese punto más clásico y Heavy-Rockero a la noche. Un bolazo al que, para variar, me tocó ir solo y echarme las dos horas y media (entre ida y vuelta) de coche para poder sustituir una aburrida y deprimente noche de viernes por otra de esas que me dan la vida, y que al final tuve la suerte de poder compartir con grandes personas, esos que casi siempre están allí al pie del cañón, luchando, apoyando y haciendo grande la movida, que para mí es la única actitud válida. Lo mejor de todo es que al final el esfuerzo siempre acaba valiendo la pena, y el concierto en sí, aunque fundamental y objetivo principal, es tan solo uno de los grandes atractivos para mover el culo de casa y gozar a lo grande de noches como la de este fin de semana. Así fue, a grandes rasgos, este Clash of the Beasts.