Este
Octubre ha sido, a nivel de conciertos en sala, el mejor de todo el 2022 para
mí. Acudí al primer día del Mediterranean Metal Maniacs Fest II, a ese
inolvidable concierto que dieron los Hardline y Xtasy en Valencia, también al
espectáculo / cabaret del artista y amigo Frank Suz… y no existía mejor forma
de culminar el mes que con un cuarto concierto que además, para mí, era el más
deseado, incluso en todo lo que llevamos de año. Una gira que era un auténtico
caramelo y que, además, saliéndose de las típicas Bilbao / Madrid / Barcelona,
hacía parada en Murcia. Ineludible, obligatoria, necesaria. Y es que quienes me
conocen saben que Paradise Lost es
una de mis bandas favoritas de toda la historia, de quienes, a pesar de los
muchos vaivenes estilísticos que han dado en sus casi 35 años de carrera, a
pesar de que mis gustos tiran más, en general, hacia lo melódico, y a pesar de
que no se prodigan excesivamente en nuestro país, he seguido con lupa cada uno
de sus pasos desde que les escuché por primera vez hace ya 20 años. Es una
banda con una personalidad y un sonido totalmente inconfundibles, que ha
influenciado a decenas, cientos de bandas de este y otros estilos. Por estas y
otras muchas razones, era una cita a la que no podía faltar, a pesar de que
desgraciadamente tuve que ir solo y gastarme una fortuna. Aún con esto, para mí
era un valor seguro, un concierto en el que aparte de traernos por primera vez
en directo los temas de su nuevo álbum, “Obsidian”, iban a viajar por la mayor
parte de su discografía, para deleite de todos los fans que se reunieron este
pasado miércoles en la Garaje Beat Club de Murcia.