Dicen que las cosas realmente buenas no vienen enseguida, son esas que se hacen de rogar una y otra vez. Varios años son los que venia rondando por la cabeza la idea de viajar hasta Alemania para acudir al festival de heavy metal más grande de todo el mundo. Efectivamente, se podría decir que es el sueño de todo amante de esta música, un macro-evento gigantesco donde se dan cita no solo los mas variopintos estilos musicales (siempre encuadrados dentro del metal) sino también donde se reúne gente de prácticamente todo el mundo para, aunque sea por una sola vez, sentir lo que es realmente el jodido paraíso, la meca del heavy metal. El Wacken Open Air. Para mis amigos Rage, Cora y yo, el año pasado la idea empezó a materializarse, y poco a poco nos vimos metidos en el ajo, con la entrada en la mano, y un billete hacia la bonita ciudad de Hamburgo. Narrar las vivencias, sensaciones, alegrías, euforias… que nos regalo este festival (EL FESTIVAL) es completamente imposible en unas pocas líneas, esto hay que vivirlo, hay que ir allí. De todas formas, de manera resumida, intentare plasmar la grandiosidad e intensidad del Wacken 2008 en esta entrada.
El Jueves, cuando entramos en el camping empezó el alucine, cientos, miles, cientos de miles de heavys reunidos y armando bronca, gritando WACKEN y calentando motores. Aquí he de hacer un paréntesis para comentar que nos hicimos un par de colegas (hacia rato ya jeje), el Javi de Salamanca y el Pepe de Barcelona, que junto a nuestro colega Paco (heavy irreconocible en el avión, pero un autentico desfase de persona en el festival jeje). UN SALUDO PARA TODOS, MAQUINAS, espero que nos veamos pronto!!