Mostrando entradas con la etiqueta Rock Arena 2013. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Rock Arena 2013. Mostrar todas las entradas

martes, 16 de julio de 2013

En la Arena de Batalla (Rock Arena 2013, Sábado 13/07/13, San Fulgencio, Alicante)

Si ya expliqué en la crónica del viernes que la noche se alargó hasta horas indecentes, el día no tuvo tanta paciencia, y tras haberme dormido sobre las 7 de la mañana, sobre las 9 ya notaba las gotas de sudor caer a saco. No pude dormir más que un par de horas, y eso con el día tan largo que nos esperaba podía ser brutal. Pero como siempre digo, hay que ir a muerte, pase lo que pase, en el cartel muchas bandas interesantes y sobre todo al principio del día, así que había que echarle huevos. Menos mal que nuestros vecinos nos acogieron en su carpa y pudimos tener un rato de charla a la sombra (aunque el insoportable calor seguía ahí) y descansar un poco más antes de la batalla. Pasadas unas pocas horas, sin pensarlo dos veces, Josele, Alberto y yo emprendimos la marcha, los 30 o 35 minutos que nos separaban del recinto de los escenarios a paso ligero con un calor de mil demonios y ya bastante cansados por el poco sueño y la tralla que nos metieron el día anterior bandas como Oker o Hamlet. No había empezado todavía la jornada festivalera cuando llegamos a los escenarios, y de hecho, al poco tiempo de empezar Magnum 44, todavía no había ni un alma esperando en primera línea, algo por otra parte de puro sentido común. Como digo, el calor era sofocante, y se hacía todavía más patente sobre aquella zona asfaltada con apenas un chorrito de agua para refrescarse y los puestos con sombra abarrotados. Conseguimos unas sillas y huequecito y ahí nos quedamos tomando unas cervezas y esperando a que empezara la caña para paulatinamente emerger de allí e ir a saco cuando la temperatura se hiciera más llevadera, aunque algún pesado se empeñara en no dejarnos disfrutar tranquilos de nuestra movida.

lunes, 15 de julio de 2013

En la Arena de Batalla (Rock Arena 2013, Viernes 12/07/13, San Fulgencio, Alicante)

Acabo de volver hace solo unas horas de San Fulgencio cuando escribo estas líneas, en donde se celebraba la segunda edición del Rock Arena, un festival que desapareció hace un tiempo y ha resurgido con mucha fuerza y con una actitud que espero que mantengan en el futuro. El año pasado fue gratis, y este año por solo 10 míseros euros pudimos disfrutar de bandazas de alto calibre como Hamlet, Ankhara, Vita Imana u Obús, un cartel que bien podría pertenecer a cualquier festival español ya consagrado. Además, en lo relativo a precios de barra, es algo muy a tener en cuenta y que muchos otros festivales con más ingresos por entrada deberían revisar. Merchandising, zonas de sombra (algo escasas, eso sí), una zona para refrescarse (que convendría mejorar en un futuro) y un recinto para acampar superior en comodidad y prestaciones a la media de festivales nacionales. Si contamos el jueves, llevo 3 días por el mundo con tan solo 4 horas de sueño en total, por lo que estoy bastante reventado, pero es un cansancio muy gratificante cuando he compartido tantas horas de metal y risas con gente de puta madre. Especialmente gracias a Josele (que grande eres joder) y su colega Alberto por hacerse 400 kilómetros solo para venir a este Rock Arena, que apuesto valieron la pena para ambos y por supuesto para mí. También al resto de la gente con la que tuve ocasión de compartir momentos, Toni, Belén, Ángel, Vicky y Alicia. A casi todos vosotros os vuelvo a ver en el Leyendas :). Sin embargo, la gran lacra de este festival (sin contar los pobres escenarios o la superficie asfaltada en donde están) es la inhumana distancia que hay entre la zona de acampada y el festival, 2 kilómetros y medio sin ningún tipo de transporte para la ocasión (salvo taxis de pago, muy listos ellos), que en el mejor de los casos se recorría a pie en 35-40 minutos si no te pierdes por el laberinto mal indicado de San Fulgencio, y todo eso con un calor insoportable que ha azotado la zona durante los dos días de fiesta metalera. Aun así, repito, ha valido la pena de sobra, pero es algo para lo que convendría urgentemente buscar solución…
2