
El inicio de una temporada de conciertos, o se hace a lo grande, o no se hace. Y qué mejor forma de arrancar este 2026, que acudiendo a un buen doblete de fin de semana. El sábado, tuvimos el gustazo de ver en vivo y en directo a Frank Suz y sus Crazy 88’s, uno de los artistas nacionales al que más admiración profeso. Y al día siguiente, nos esperaba otra liada bien gorda, la llegada a nuestro país de la que es, también, una de mis bandas favoritas de todos los tiempos en lo que al más auténtico Heavy Metal se refiere, los legendarios suecos Hammerfall. Dos estilos diametralmente distintos, dos formas muy distintas de entender el amplio abanico de sonidos que ofrece el Rock… y que, personalmente, me siento muy agradecido por poder disfrutar de ambas, sin complejos, y con toda la pasión del mundo. Y ya era hora, joder. Porque si en el 2019 tuve el privilegio de poder estar frente a la formación en dos ocasiones distintas (Leyendas del Rock, y Rock Fest Barcelona), no ha sido desde entonces, siete largos años después, cuando he podido verles de nuevo, ya por octava vez. En esta ocasión, fue la excelente sala Mamba! de Murcia la que acogió tan distinguido evento, esta gira llamada Freedom World Crusade. En unos tiempos un tanto difíciles para el género, en la que los festivales generalistas y salas se llenan cada vez más de bandas gorraplanas, tatuajes mangueros y dilataciones, los incombustibles Hammerfall, vienen a demostrar que siguen siendo uno de los mayores estandartes del Heavy Metal a nivel mundial, y unos inquebrantables defensores de la verdadera fe. Y cuando su martillo hace temblar el suelo, el resto se calla. Una cita ineludible que tuve en el punto de mira desde que fue anunciada.