Al fin
un día sin excursiones, ni prisas, ni carreras, ni nervios a la hora de
levantarse. Tenía que ser precisamente el último del crucero, pero al menos lo
aprovecharíamos para alargar un poco más el sueño, nada de levantarse a las
7:30 como algunos otros días. Es algo que siempre pasa, pero aun así, fue
realmente increíble lo rápido que habían volado estos cinco días de festival,
por lo intensos que fueron, por todo lo que nos divertimos y nos reímos, por
las espectaculares e inolvidables actuaciones… hoy era el momento de echar el
resto, de llevar la resistencia física al límite del desfallecimiento. Nos
esperaba un buen cartel por delante. La mayoría de las actuaciones ya serían
repetidas, pero, ¿qué coño importa eso cuando teníamos entre ellas a los Stop Stop!, a Tokyo Motor Fist o a Slaughter?
Y sobre todo, por fin llegó el día de ver en vivo, sobre el crucero, al capitán
honorífico de este, el gigantesco Alice
Cooper y al líder de los Cinderella, Tom Keifer. Muchísima emoción,
especialmente, por ver la actuación de este último. Pero parece que, en los
pocos ratos en los que no había conciertos, cada subidón emocional llevaba
derecho a una hostia de las que duelen profundamente. Y es que, nada más abrir
los ojos, le echamos un vistazo a los horarios y ese fue, sin duda, el momento
más crudo y devastador de todo el festival al observar, atónitos, incrédulos y
llenos de rabia, que Tom Keifer había desaparecido de un plumazo del cartel,
dando definitivamente al traste con el conjunto de bandas que eran imprescindibles
para mí salvo contadísimas excepciones. La estocada final. En ese momento, me
caí otra vez a la cama de desánimo, y os juro que me dieron ganas de volver a
dormirme para no despertar ya hasta el desembarque.
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miércoles, 23 de febrero de 2022
The American Dream (Monsters of Rock Cruise 2022, Día 5 (FINAL), 13/02/2022)
Etiquetas:
Alice Cooper,
Firewind,
John Corabi,
Monsters of Rock Cruise 2022,
Slaughter,
Stop Stop!,
The Quireboys,
Tokyo Motor Fist
Ubicación:
Miami, Florida, EE. UU.
domingo, 20 de febrero de 2022
The American Dream (Monsters of Rock Cruise 2022, Día 2, 10/02/2022)
Nuestro camarote en el barco era bastante pequeño, no solo
contando con las tres personas que dormíamos allí, sino también con todo el
equipaje (también era el más económico, claro). Poco a poco nos organizamos
para no parecer sardinas en lata, y de todas formas, tampoco lo usamos para
mucho más que sobar. Al final, dos camas y una litera, más que suficiente, ya
que cada día llegábamos más y más reventados a la habitación. La limpieza
diaria era correcta (aunque a veces toqueteaban más de lo debido), y cada día
nos encontrábamos con una nueva sorpresa en forma de animal hecho con toallas
(sí, tal cual) sobre nuestras camas, al que además le ponían el primer par de
gafas que encontraran por la habitación. Era uno de esos momentos que te
sacaban unas buenas risas, de entre los muchos que encontramos durante el
crucero, por ejemplo mogollón de gamberradas, como cambiarsto el número máximo de
personas por ascensor de 5 a 100 (realmente se acercaba más a la realidad
jejeje) o pegarles ojos de plástico a todos los cuadros que había por los
pasillos. Amigablemente, la organización te incitaba a personalizar la puerta
de tu camarote, y había auténticas obras de arte, desde complementos que podías
tomar prestados para hacerte fotos con ellos hasta fotos con artistas, imágenes
de otros años o publicidades varias. Lo cierto es que el ambiente que se
respiraba era fenomenal, mucho colegueo y mucha familiaridad en tono alegre. Es
algo que hubiese disfrutado mucho más de no estar tan abatido por las
cancelaciones diarias… Sea como fuere, aquel segundo día llegamos a las
Bahamas, a la paradisíaca isla de Cococay, y había que pegarse un madrugón de
padre y señor nuestro, por si no fuera poco el cansancio acumulado que
llevábamos ya.