Buaaah, menudo monazo más tremendo que tenía de concierto. Después de un veranito tan surtido y movido como el de este 2018, duele tener que hacer un parón tan largo como este, de casi un largo y tedioso mes sin un concierto realmente decente (aunque ha habido alguno que otro para “aligerar la carga”). La vuelta a las andadas desde aquel brutal Ripollet Rock no podía ser mejor, con un festivalazo al que le tengo un cariño casi infinito, a donde he asistido ya en 5 ocasiones desde aquel lejano 2009 donde el festival daba sus primeros pasos. Me refiero al Gineta Rock, que va ya por su undécima edición y vuelve este año con más fuerza que nunca tras algunas ediciones con unos carteles que, en opinión de un servidor, fueron más flojos que de costumbre. De todas formas, no fue eso lo que me impidió ir, sino causas más absurdas pero de mayor “peso” (como bodas y demás subnormaladas). Este septiembre ha sido, definitivamente, mi vuelta al acogedor y carismático pueblo de La Gineta una vez más, atraído sobre todo por el gran plantel de bandas que participaban, especialmente por Snakeyes, Celtibeerian, Mad Hatter y Equilibrium. El pasado sábado volví a tener, en general, muy buenas sensaciones después de mucho tiempo sin ellas. Hacía un gran día, no había estrés, ni prisas, iba a disfrutar de un gran espectáculo en la mejor compañía... aunque en muy pocas, en ocasiones la vida puede ser la hostia. El principal problemilla era la hora de inicio de los primeros conciertos… las 14:00 horas era un poco violento para estar allí, más que nada porque los planes para comer ya estaban hechos. Lo lamento por los primeros grupos, especialmente por Seventh Hell y In Vain, pero finalmente no pudo ser y llegamos con el tiempo pegado para el bolazo de Snakeyes.
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lunes, 1 de octubre de 2018
lunes, 21 de mayo de 2018
Con mirada asesina (Law Maker + Snakeyes, Viernes 18/05/2018, Sala Paberse Matao, Sedaví, Valencia)
Suele pasar que, en una época con bastante movida en cuanto a bolos por la zona, siempre haya uno de ellos que pase desapercibido para mucha gente, pero que al final resulte tan sorprendente que nos deje más que sorprendidos a las pocas personas que vayamos a verlo y se convierta en algo difícil de superar en algún tiempo. Creo sinceramente que este fue uno de esos perfectos ejemplos en los que, aunque no llegamos a ser más de 40 o 50 personas en la sala durante toda la noche, arrimarse en un bote hasta la Paberse valió la pena por descontado, como siempre pocos pero bien avenidos y peleando hasta el final, y los que se perdieron esta noche, pues simplemente ya tienen bastante, porque fue espectacular, incluso dentro de las posibilidades de una sala tan limitada como esta. Para empezar, lo mejor de siempre: un ambiente genial con "cantidá" de colegas, mucha movida, palique y buenas perspectivas en cuanto a futuros bolos. Para rematar la jugada, señalar que la Paberse contó aquella noche con un sonido bastante superior a lo normal, con dos bandas que sonaron muy compactas y sin excesivo apelotonamiento sonoro. Lo cierto es que no merecieron menos, ya que ambas dieron todo lo que tuvieron en las manos, dejándonos muy satisfechos. Incluso Law Maker (a quienes ya no teníamos esperanzas de llegar a ver por lo tarde que salimos del pueblo) tuvieron un setlist fuera de lo común que me encantó por lo inesperado. Pero sin duda, fueron los gaditanos Snakeyes los que se llevaron el gato al agua, con un directo tan contundente que nos dejó a todos sudando la gota gorda. Una banda que, habiéndome repasado ya sus dos discos a conciencia, era el momento definitivo de comprobar sus tablas en vivo por primera vez.