Que íbamos a ir a alguno de los conciertos de la gira de Brujeria que nos quedaban cerca, eso estaba más que claro (incluso valoramos la idea de ir tanto a Valencia como a Murcia). Ver a tal elenco de musicazos sobre un mismo escenario no tiene precio, al igual que disfrutar de esos temas que tanto nos han divertido y encabronado a partes iguales a partir de nuestra post-adolescencia. Y nos importaba una puta mierda que las fechas cayesen en martes (Murcia) o miércoles (Valencia). Si hay que ir a muerte, hay que ir a muerte. Finalmente, por varias circunstancias, optamos por acudir al concierto de Murcia. Primeramente, porque a los mejicanos Brujeria y los brasileños Ratos de Porao, que forman esta gira, se les uniría una banda local llamada Cockoroch que despertó nuestra (por llamarlo así) curiosidad. Y qué cojones, un grupo más siempre se agradece. Lo que no imaginamos en un principio, ni estaba planeado, es que finalmente haríamos un auténtico autobús del Metal con varias generaciones dentro de él. Así da gusto. Los jóvenes apuestan por conciertos, los ‘viejóvenes’ seguimos en la brecha cueste lo que cueste y los más experimentados se animan con conciertos que no son precisamente para todos los públicos. Por no hablar de la fiesta que nos montamos tanto al ir, como al volver y por supuesto en el propio concierto, cada uno con sus gustos particulares pero compartiendo siempre esa pasión inagotable por el Metal. Aun saliendo con mucho tiempo por delante, no llegamos a Murcia todo lo temprano que nos hubiese gustado debido a varios atascos y a algún desvío improvisado durante el trayecto, pero lo justo para cenar a gusto en un bareto muy guapo llamado ‘Bocatica y +’ y echarnos unas risas y unas birras antes de entrar.