Nueva
movida, y de las guapas, como viene siendo habitual en los últimos fines de
semana, en esta ocasión en tierras murcianas. En la sala Spectrum se celebró,
este sábado pasado, uno de los conciertos que estaban marcados como fijos en mi
calendario, el que reuniría a los valencianos Jolly Joker con los cartageneros Alae Noctis en una combinación de sonidos que resultó en toda una
exquisitez de noche, en todos los aspectos posibles. Todos los conciertos
tienen su pequeña historia detrás, algo que les da personalidad y carácter
especial, pero la de este en particular, por sí sola, ya merece el esfuerzo de
escribir la crónica que estáis leyendo. Programado para la misma fecha, pero en
la sala Gamma, el cartel original incluía, como cabezas de cartel, a los
míticos ochenteros Bella Bestia, que iban a celebrar su 40 aniversario. Todo
apuntaba a una gran velada, había muchas ganas de ver el cartel al completo.
Pero tan solo cuatro días antes de la celebración de tan destacado evento, y de
forma unilateral… los madrileños decidieron cancelar el concierto, aludiendo a
la escasa venta de entradas. Fue un chasco enorme, y cuando lo vi, me hice a la
idea de que el plan, definitivamente, se había ido a la mierda. Pero me
olvidaba de un ‘pequeño’ detalle: los Jolly
Joker no son una banda cualquiera, y tienen unos huevos como sandías.
Luchadores, cabezotas, invencibles, de los que no se rinden ante las
condiciones más adversas ni tienen miedo a perder (como han demostrado en
repetidas ocasiones, como por ejemplo, con sus constantes conciertos durante la
pandemia, mientras otras bandas no hacían más que bajar la cabeza y resignarse),
se las apañaron, echándole agallas, para volver a darle la vuelta a la
tortilla, buscando una nueva sala donde tocar en la misma ciudad.