Tan esperado era este momento, tan deseada la vuelta de una de las bandas más genuinas que ha dado la escena del Rock / Metal nacional, que por supuesto no podía permitirme faltar a tan destacada cita en uno de sus primeros conciertos de esta gira de reunión, que acogió este pasado sábado 1 de Diciembre la sala Moon, en Valencia, concretamente la séptima fecha de esta gira que por suerte ha caído relativamente cerca de casa. A pesar de que están ya confirmados para el año que viene en festivales como el Fuck The Censorship o Leyendas del Rock, nada hay como ver a una banda de semejante calibre en sala, con un setlist completo y un show que, como sucedió en esta ocasión, tuvo sorpresas muy agradables e inesperadas. Así es colegas, Koma han vuelto y lo han hecho por todo lo alto, por la puerta grande, respondiendo a esa llamada de miles de fans que no llegamos a comprender por qué una banda con tanta calidad se separó en el 2013, hace ya 5 largos años (aunque el último concierto en el que les vi, en el 2012, parece que fuese ayer mismo…). Y el éxito parece acompañarles ya de primeras. La mayoría de las primeras fechas que han hecho han terminado, mucho antes de celebrarse el concierto, en sold out, como en Valencia, donde mucha gente se ha quedado sin su entrada por dormirse en los laureles. Incluso diría que la sala Moon, a pesar de tener un tamaño y aforo respetables, se les quedó pequeña. Al final solo quedamos los buenos, casi los mismos de siempre, que a pesar de haber visto a la banda anteriormente en multitud de ocasiones (en mi caso alrededor de unas 15 veces seguro) acudimos sin pensarlo para comprobar que los pamploneses siguen en una forma espectacular.
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domingo, 2 de diciembre de 2018
sábado, 3 de marzo de 2018
Entre el medievo y el Metal (Lèpoka + Opera Magna + Saurom, Sábado 24-02-18, Sala Moon, Valencia)
Con el concierto de la noche anterior de los grandes Iron Savior no me quedé a gusto. Y ojo, en ningún caso por falta de calidad ni de intensidad, ya que en ese sentido quedé saciado. Me refiero a la duración y a la penosa asistencia. En cualquier caso, mis planes de hacer doblete el fin de semana se hicieron trizas hacía semanas, y ya no contaba con hacer nada el sábado. Pero un aviso de última hora me puso en alerta y al final encontré el modo de poder ir a Valencia para volver a ir de concierto, uno que me hacía, como poco, la misma ilusión que el de la noche anterior. Lo cierto es que, como ya he dicho en más de una ocasión, a mí Saurom ni fu ni fa, me molan, sí, pero no les suelo escuchar con frecuencia. Lo mismo pasa con Lépoka, les descubrí hace bien poco, pero tampoco me matan. Eso sí, hay que hacer justicia y afirmar que en directo la cosa cambia bastante, y si se les pilla el rollo uno se lo puede pasar en grande. Pero ahí, en mitad del running order de la noche, brillando con luz propia, estaban mis idolatrados Opera Magna, razón casi exclusiva para mí para estar de nuevo en Valencia por segundo día consecutivo. El viaje fue un auténtico placer, con mi gran amigo Toni y su mujer, Belén, que fue quien me alegró la tarde al invitarme a ir con ellos (¡¡muchas gracias a Tere también por el aviso!!). Hacía tiempo que no me juntaba con ellos de bolo. Pero a parte de esto, a parte incluso de los grupos, fue una noche que me dio muchísimas alegrías en forma de muchas risas y colegas. Creedme, lo necesitaba casi tanto como una buena e intensa dosis de Heavy Metal.