La
única respuesta correcta ante un concierto, el 99,9% de las veces, es un SÍ. Sí
a disfrutar, sí a vivir como más nos gusta, sí a apoyar y a descubrir nuevas
bandas, y un rotundo NO a las excusas de mierda que hacen que muchos se queden
amargados en casa. Y creo que hablo tanto por mí como por toda la gente que la
noche de este pasado sábado contribuyó y formó parte del ambientazo que vivimos
en la Sala Babel de Alicante en una nueva edición del festival Storm Metal
Fest. Dicha movida lleva ya cuatro ediciones, habiéndose saltado la del 2020
por las razones obvias que todos conocemos. Pero en este año de regeneración y
vuelta a la música en directo, la promotora Black Heaven vuelve a la carga con otra
edición que, como todos los años, nos trajo bandas nacionales exquisitas como Wurdalak, Sylvania (ambas desde Valencia) y desde la mismísima Rioja, unos InfAmia que actuaron en calidad de
cabezas de este pequeño pero más que interesante cartel. Una noche marcada
generalmente por sonidos de Heavy y Power Metal con cinco bandas en total
(aunque a dos de ellas no las pudimos ver) que, no me cabe duda, pusieron toda
la carne en el asador a la hora de saltar al escenario. Para alguna de ellas,
incluso, representaba su vuelta a los escenarios tras más de un año de
abstinencia, con lo que la pasión y la alegría que demostraron fueron con
tendencia al infinito. Por nuestra parte, y en mi caso ya por cuarta vez,
disfrutamos de unos conciertos de pie, sin distancias obligatorias y con la
libertad de sudar las camisetas tanto como quisiéramos. Se acabaron las
malditas sillas y se acabó el no poder desfogar toda nuestra ansiedad. ¿El
resto? Disfrutar, disfrutar y disfrutar sin el más mínimo complejo.