Este
último tramo de 2024, que en mi caso se preveía algo mustio en cuanto a
conciertos (como siempre, por no tener ni un puto duro), al final se ha puesto
al rojo vivo, ¡y de qué manera! Aunque haya tenido que hacer cuantiosos
sacrificios, los nombres, giras y festivales que se han visto anunciados, son
algunos de los que sencillamente no podía perderme. En el caso que nos ocupa, era
especialmente rimbombante el trayecto de los indios Girish and the Chronicles por nuestro país, que terminó
precisamente anoche (domingo). Una gira que, ya de por sí, me habría resultado
tremendamente atractiva, tanto por el estilo que practican (un magistral cóctel
de Heavy Metal y Hard Rock), como por la fuerza que destilan todos y cada uno
de sus temas en estudio. Pero a ello hay que añadir que el año pasado tuve el
privilegio de verles por primera vez, y quedé enamorado de ellos para toda la
vida. Un directo que me dejó absolutamente patidifuso, uno de esos en los que ni
un solo minuto tuvo el más mínimo desperdicio. Inmediatamente, desde el mismo
momento en que aquella actuación terminó, comencé a desear verles de nuevo y
repetir tan soberbio espectáculo. Ha tenido que pasar un largo año para volver
a reencontrarme con ellos, pero cuando anunciaron este tour, literalmente salté
de alegría, y más todavía cuando las fechas fijadas se salían de ese aburrido
‘sota, caballo y rey’ que es Madrid, Barcelona y Bilbao. Aunque, si os digo la
verdad, hubiese ido a donde hiciese falta para volver a disfrutar de esa jodida
explosión de energía hard rockera que son sus conciertos, en este caso, y formando
parte de un viaje que teníamos previsto, para nosotros la cita fue en la
capital castellonense.